Mazatlán, Sinaloa. – El virus COVID-19 sigue cobrando más vidas en nuestro país, y de eso, ni la iglesia se ha salvado. Tan solo en México han fallecido a consecuencia de la enfermedad 35 presbíteros y cinco diáconos, lamentó el Obispo Mario Espinosa Contreras.
Y en Mazatlán, el caso más reciente es el de Monseñor Trinidad Hernández, quien, con gran amor a Dios, hace 31 años llegó a la Catedral Basílica de la Inmaculada Concepción; primero de vicario y posteriormente como párroco.
“En México ya van 35 presbíteros que mueren, cinco diáconos y dos adoratrices; entonces, que el Señor esté con nosotros, y que nuestra Señora de la Inmaculada Concepción, la que estuvo con Monseñor Trinidad Hernández, acompañe siempre nuestro camino”, dijo.
El jerarca de la iglesia en el sur del Estado pidió a la población continuar con las medidas de higiene necesarias para evitar la propagación del COVID-19; es decir, guardar la sana distancia de metro y medio, y lavarse contantemente las manos.
“Sigamos nuestras vidas con entusiasmo, con la paz de Dios y cuidándonos de la pandemia que es fundamental, afortunadamente Mazatlán va en declive de los casos activos; hoy en la Diócesis hay 165 casos, en la Diócesis de Mazatlán”, apuntó.
El Obispo, en la Sagrada Eucaristía Dominical, pidió a Dios por los doctores, médicos, enfermeras y por el personal sanitario para que los proteja de la pandemia.
De igual forma, exhortó a la ciudadanía evitar agredirlos o tratarlos mal porque lo único que hacen en estos tiempos tan difíciles es salvar vidas, y cuidar a los enfermos de coronavirus.