Guasave, Sinaloa. Lo que comenzó como una súplica desesperada en redes sociales terminó por convertirse en una poderosa muestra de empatía y solidaridad comunitaria. Daniela Coral, joven estudiante de enfermería que también trabaja como repartidora de aplicación, perdió su cartera mientras realizaba una entrega en el fraccionamiento Santa María o sus alrededores. En el pequeño monedero color café llevaba no solo sus documentos personales, sino también el dinero que había reunido con esfuerzo para cubrir sus gastos de graduación universitaria.
“Buenas noches, perdí una cartera color café, chica, por el Santa María o alrededores. FAVOR DE ENTREGARLA. Traía dinero para gastos de graduación de universidad. Se dará recompensa. Trae documentación a nombre de Daniela Coral”, escribió la joven en una publicación que rápidamente se viralizó, generando reacciones de apoyo y solidaridad en distintas plataformas.
Sigue toda la información del norte de Sinaloa en la sección especial de Línea Directa
Frente a la pérdida económica, y sin decaer el ánimo, Daniela decidió organizar una rifa de una licuadora para intentar recuperar al menos parte del dinero. A través de sus redes sociales, subió una lista con los números a ofrecer, pidiendo la colaboración de sus seguidores para adquirir boletos y apoyarla a solventar los gastos que ya tenía comprometidos para su graduación.
La respuesta fue inmediata. Además de sumarse a la rifa, decenas de personas compartieron su publicación, amplificando el llamado y haciendo llegar su historia a más personas, incluyendo al personal del Instituto Municipal de la Juventud (IMJU) de Guasave.
Conmovidos por la situación, los trabajadores del IMJU organizaron una “vaquita” entre ellos con dinero de su propio sueldo, logrando reunir una aportación económica que fue entregada personalmente a Daniela. En un video publicado en la página oficial de Facebook del Instituto, se muestra a la joven recibiendo el apoyo conmovida y agradecida.
“Hoy, nuestros compañeros del Instituto Municipal de la Juventud hicieron una colecta entre ellos para ayudar a Daniela, porque sabemos lo difícil que es estudiar, trabajar y aún así no perder la esperanza”, se lee en la publicación institucional.
Durante la grabación, Daniela aprovechó también para ofrecer sus servicios, tanto como repartidora como en el área de enfermería, reiterando su disposición para seguir trabajando con responsabilidad y entrega. Su mensaje fue claro: a pesar de las adversidades, seguirá luchando por alcanzar su meta profesional.
La historia ha resonado ampliamente en redes sociales, donde usuarios han celebrado no solo el gesto solidario de los empleados del IMJU, sino también la entereza y dignidad de una joven que, aun en momentos difíciles, decidió tomar acción en lugar de rendirse.