Culiacán, Sinaloa. El Centro Penitenciario de Aguaruto, uno de los más importantes de Sinaloa, enfrenta actualmente desafíos derivados de la sobrepoblación, la antigüedad de su infraestructura y las exigencias que plantea el contexto de seguridad actual.
Una investigación de Línea Directa establece que el inmueble fue diseñado en la década de los años sesenta y que posteriormente se ajustó para albergar a aproximadamente mil 800 personas privadas de la libertad. Sin embargo, en la actualidad mantiene una población cercana a los 2 mil 300 internos, lo que representa una sobrepoblación estimada del 27 por ciento.
Un penal diseñado para otra época
Fuentes consultadas en materia de seguridad señalaron que las instalaciones fueron concebidas en una etapa histórica en la que las dinámicas delictivas, los perfiles de los internos y los retos operativos eran considerablemente distintos a los que enfrenta actualmente el sistema penitenciario.
Te sugerimos: Identifican a los siete internos fallecidos tras riña en el penal de Aguaruto
Dentro de la población penitenciaria se encuentran 798 personas procesadas o sentenciadas por delitos federales. De acuerdo con especialistas consultados, algunos de estos internos mantienen vínculos con estructuras criminales que cuentan con recursos económicos, redes de influencia y capacidad para ejercer presión dentro y fuera de los centros de reclusión.
Infraestructura y monitoreo bajo presión
Los mismos especialistas indicaron que los sistemas tecnológicos disponibles resultan limitados frente a las necesidades actuales de vigilancia y control. Además, diversas áreas presentan desgaste derivado del paso del tiempo y del uso constante de las instalaciones.
Las fuentes señalaron que la capacidad de monitoreo enfrenta retos importantes debido al crecimiento de la población penitenciaria y a la complejidad de los perfiles criminales que hoy son recluidos en el centro.
Lee ahora: Fiscalía de Sinaloa investiga como homicidio doloso la muerte de siete personas en penal de Culiacán
Déficit de custodios, otro desafío
A estas condiciones se suma el déficit de personal de custodia. Expertos en seguridad penitenciaria consultados por este medio señalaron que el número de elementos disponibles se encuentra por debajo de los estándares recomendados para un centro de estas dimensiones.
Advirtieron que una menor cantidad de custodios puede traducirse en una capacidad reducida de vigilancia y supervisión, además de incrementar la carga operativa para el personal responsable de mantener el orden al interior del penal.