Los Mochis, Sinaloa. – En una reunión llena de alegría, esperanza y solemnidad, ciudadanos de la comunidad católica celebraron el Corpus Christi 2025 con un recorrido enfocado en la petición por lluvias, paz, vida humana y la juventud en la ciudad de Los Mochis.
Este evento inició a partir de las 5:00 de la tarde con la Santa Misa en la Parroquia Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe, la cual fue presidida por el sacerdote Eduardo León.
Te sugerimos: Fe que mueve al cielo: miles se unen en Culiacán en la procesión de Corpus Christi… y cae la lluvia
Concluyendo con la misa se realizó la procesión del Santísimo Sacramento en custodia, el recorrido fue por las calles avenida Independencia, Niños Héroes, Miguel Hidalgo y Javier Mina. Al llegar a la parroquia Sagrado Corazón de Jesús se llevaron a cabo dos eventos especiales; el Jubileo de la Esperanza y el Jubileo del Corazón de Jesús.
Durante su mensaje, Luis Armando Rábago, Padre de la Parroquia Santo Niño de la Salud, agradeció la presencia de Dios en la ciudad de Los Mochis y pidió fuerzas para que todos sigan el camino del señor.
“Hemos sido bendecidos por ti, porque en nuestra ciudad ha caminado el altísimo señor, porque sobre nuestra ciudad sé manifiesta tu gloria y hoy venimos a proclamar eso. Queremos señor, en este momento de adoración, de súplica, de encuentro; por eso te pido señor para toda esta asamblea que hagas derramar sobre nosotros el don para adorarte”, dijo.
Es importante mencionar que este momento es para celebrar el cuerpo y la sangre del señor Jesucristo en la Eucaristía, una celebración antigua que se lleva a cabo en todo el mundo.
Sigue la información de la zona norte del estado en la sección especial de Línea Directa
Se contó con una gran afluencia de ciudadanos miembros de la comunidad católica que mostraron compasión y pidieron a Dios un Sinaloa sin violencia y lleno de paz y abundancia.
La celebración concluyó con una adoración jubilar dividida en bloques temáticos, los cuales fueron animados por ministros y músicos. Todos los creyentes disfrutaron de una tarde amena llena de solidaridad, unión, solemnidad y amor por la religión.