Mazatlán, Sin.- La alerta sanitaria que permanece en el centro de la entidad para el consumo de moluscos, ha favorecido a quienes se dedican a la extracción de estos productos de mar en el puerto, como un efecto ?boomerang?. René Sandoval Ortiz, ostionero de playa, reveló que la restricción ha traído a Mazatlán a los paladares que más gustan de disfrutar de callos de hacha, almeja, patas de mula y ostiones, principalmente provenientes de Culiacán, Los Mochis y de estados como Coahuila, Chihuahua, Durango y Nuevo León. ?Sí se venden, los moluscos sí se venden bien, la almeja, la pata de mula y el ostión. Ya ahorita el ostión de piedra ya no se vende porque ya entró en veda, el puro ostión de placer y cultivo que vienen de allá de Nayarit?.??el patrimonio que tenemos es de aquí, de ahí sostenemos a la familia. Es la única salida que tenemos nosotros?, declaró.Por su parte, en los establecimientos y carretas de mariscos, la demanda ha disminuido, pero por los trabajos de remodelación del Centro Histórico que han provocado molestias a los comensales, de acuerdo con María Elena Rentería de Léon, comerciante de la zona. ?Con nosotros la gente nos sigue apoyando, pidiendo ostiones, almejas, callos de hacha, un poquito de todo. Ahorita un poquito, porque pues nos están afectando mucho las obras que están, que los clientes no llegan?.??vienen en carro y está cerrado y no hay estacionamiento, pues eso es lo que nos está afectando, pero producto siempre hemos tenido?, expresó.En el caso de los pescadores, a la fecha no han sido notificados por parte de la autoridad sanitaria de alguna novedad, por lo que continúan realizando su actividad sin problema para poder llevar sustento a sus hogares ante las limitantes en otras pesquerías como la veda del camarón y la de la langosta que inicia el próximo mes.ARG
Paladares recurren al puerto en busca de moluscos
La restricción ha beneficiado a los pescadores y vendedores de mariscos; carretas resultan afectadas, pero por obras en el Centro Histórico
Fuente: Internet