Día Mundial del Síndrome de Down: Es Jorgito una ‘computadora’ andante

Guasave, Sin.- No es aviador y odia escuchar el sonido característico cuando camina por los pasillos de Palacio municipal, es el burócrata más cumplido que existe en el Ayuntamiento de Guasave desde el 2005, se reporta antes de las 8:00 horas para checar y no falta a laborar a menos que su salud se lo […]

Por: Martha L. Castro20 de marzo, 2019 Comentarios
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Guasave, Sin.- No es aviador y odia escuchar el sonido característico cuando camina por los pasillos de Palacio municipal, es el burócrata más cumplido que existe en el Ayuntamiento de Guasave desde el 2005, se reporta antes de las 8:00 horas para checar y no falta a laborar a menos que su salud se lo impida de manera obligada.

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Jorge Gámez Rubio, es todo un personaje en Guasave: a sus 42 años de edad, es común verlo a diario en las oficinas municipales, por las tardes cumple cabalmente como integrante de Bomberos y de Cruz Roja, pero no sólo eso, se daba el lujo de asistir en temporadas a cada juego que desafiaban Los Frayles de Guasave y los extintos Algodoneros, coreado por los miles de fanáticos que lo veían como parte medular de los equipos.

“Ayudo a (entregar) papeles”.

¿No eres aviador?

“No, no soy aviador”, repele en su lenguaje.

¿Qué haces en las tardes?

“Voy a Bomberos y Cruz Roja”.

¿A ti Guasave te quiere mucho?

“Mucho yo, Guasave, todos”.

Éste 21 de marzo, no sólo se celebra el inicio de la Primavera y el Natalicio de Don Benito Juárez García, es el Día Mundial del Síndrome de Down desde el 2011 y quedó establecido como tal para crear conciencia de su inclusión de la sociedad. Jorgito como los amigos le llaman, es fiel ejemplo de ello y ha sabido salir avante de las adversidades que su condición le establece.

Es una computadora andante, poseedor de una memoria privilegiada que alberga más de 100 números telefónicos, se da el lujo de bloquear las llamadas que sabe no le son favorables y en las que le molestan: “no chin”, responde solo cuando ve la pantalla de su celular. Su tía “Panchita” carcajea cuando relata que la madre de Jorgito no pudo arreglar el canal de la televisión hasta que su hijo menor llegó de trabajar.

“Los conoce, la mayoría no tiene nombre y como no sabe leer se los aprende, -687 85 7 22 18, -¿de quién es Jorgito?, -marido Angélica, -¿y el de ella?, -687 173 77 02, -¿el de tu tía?, -687 15 25 86 17”, respondía mientras los números eran verificados en la agenda.

El menor de tres hijos de Doña Delia y Don Mario, con quienes habita en su domicilio, Jorge Gámez Rubio, es completamente independiente, gana sus propios recursos y cubre sus necesidades: ropa, tenis, coca y pizza, lo principal para estar bien. No tiene novia pero anunció su próxima boda.

¿Cuántos años tienes Jorgito?

“42 años, voy a cumplir 43, le doy dinero a mi amá, ropa, pizza. Me gustan las muchachas”.

¿Cuántas?

“Una, se llama Lupita”.

¿Ya le pediste que fuera tu novia?

“Ya”.

¿Y qué te dijo?

“Te amo. A casar en un mes, hay boda”, aseguró.

En el mundo se calcula que uno de cada 733 bebés nace con alteraciones en los cromosomas, el síndrome que adquirió su nombre de John Langdon Down, quien fue el primero en describir esta alteración genética en 1866; pese a que nunca llegó a descubrir las causas que la producían.

Jorgito no estaba en el área de Informática donde actualmente labora, fue entrevistado en las oficinas de Desarrollo Económico, a las que está asignado en la nómina pero normalmente recorre todo Palacio Municipal llevando o trayendo tarjetas, nunca ha perdido alguna que ponga en riesgo su permanencia como empleado de confianza a pesar de que hubo por ahí algunos presidentes municipales que no le son a él muy gratos.

Un guasavense ejemplar, digno de estar en el nicho de los personajes ilustres, es también un buen intérprete de la música regional.

“Perdóname, si te he ofendido, perdóname, ten compasión, mi vida es tu vida, amor de los dos, tú me haces llorar, ya lo pagarás tú no tienes perdón…”, se le escucha cantar.

De acuerdo a las estadísticas, el promedio de vida de una persona con síndrome de Down es de 30 años, sin embargo, en la última década la esperanza alcanzó hasta los 60 años a raíz del adelanto en tratamientos que corrigen o mejoran las complicaciones comunes del cromosoma 21 triplicado que causa este padecimiento.

Afortunadamente Guasave tiene Jorgito para rato y lo ha podido disfrutar incluso como Rey de la Alegría en el primer Carnaval organizado en el 2012.

Fuente: Línea Directa

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