Guamúchil, Sin.- Habitantes de la zona sur de Angostura, zona sur de Mocorito y comunidades colindantes de Navolato, sufren constantes apagones en el servicio de energía eléctrica y este lunes algunos de sus representantes acudieron ante funcionarios de la Comisión Federal de Electricidad en busca de una solución.
El síndico municipal de Chinitos, Angostura, Josué Israel Martínez Castro, mencionó que los apagones son casi a diario y tardan varias horas para restablecer el servicio y en esta temporada de calor es penoso para ellos soportar las condiciones.

Manifestó que el problema es muy claro, pues la capacidad de los equipos que tiene instalados la empresa no alcanzan a satisfacer la demanda y en el caso de Chinitos ya hay una obra avanzada, pero de momento no se trabaja en ella.
“Está una subestación que se hizo, pero ya tiene mucho y hace dos semanas que me dijeron que iban a terminarlo, y no, fue mentira, no se han parado, sí nos pusieron un transformador más grande, pero hasta ahí nomás, no han ido a terminarnos la subestación”.
Por su parte, el síndico de El Tigre, Navolato, Rubén Sánchez Corral coincidió que en las comunidades a su cargo tampoco abastece la capacidad instalada que tiene la Comisión Federal de Electricidad y los constantes apagones, además de las incomodidades, les provoca pérdidas por daños en sus aparatos electrodomésticos.
“Les falta capacidad, nos están haciendo promesas de inversiones, pero a la fecha no se hace nada, con todo ese bajón se descomponen aparatos, refrigeradores, aires”.
Los representantes de estas sindicaturas de Angostura y Navolato, así como algunos habitantes de comunidades de Mocorito fueron atendidos por el superintendente de la Comisión Federal de electricidad, Omar Alejandro Santana, quien se comprometió a concluir la nueva subestación en Chinitos en un plazo de 15 días y anunció que para el año entrante invertirán 100 millones de pesos en otra subestación para resolver el problema en las comunidades de Navolato, Mocorito y otras de Angostura.
Por lo pronto, se acordó que los ciudadanos podarán los árboles que rozan las líneas de energía eléctrica y la empresa colocará separadores en los ramales para tratar de disminuir el problema de los apagones.