Culiacán, Sin.- Con la cara
sucia, los pies descalzos y otros con los zapatos rotos, pero con una imponente
sonrisa de esperanza en sus rostros, es como viven decenas de niños que los
únicos juguetes que han recibido en Navidad, son los que sus padres recogen del
relleno sanitario mientras trabajan.
Su inocencia contagia y ablanda
cualquier corazón, el sueño más grande de muchos de ellos es que Santa Claus
llegue con un el juguete que le pidieron en su carta; un triciclo, una
bicicleta, y por si queda duda de la nobleza que hay en sus almas, todavía
piden que Papá Noel les traiga a sus hermanos.
?Nomás este carro?, expresó.
-¿Y quién te dio este carro?
?La señora de allá, en el
basurón; a la Lupita una muñeca que habla; y a Pancho un triciclo?.
-¿Qué hacen en la Navidad?
?Pues comemos cuando hay dinero?.
?Una bici con casco para andar
aquí afuerita?.
?Una bicicleta?.
-¿Nunca te ha traído nada?
?No?.
?Una bicicleta?.
-¿Oye, nunca has tenido una
bicicleta?
?No?, externaron los niños al ser
cuestionados sobre su petición a Santa Claus.
Así es la realidad de estos
pequeños que viven en casas de cartón, porque es la única alternativa que
tienen sus padres para que no estén en la calle; personas que trabajan al día y
comen con lo poco que ganan porque cuando no lo hacen, simplemente el pan no
llega a su mesa.
Para muchos la Navidad es una
fecha de celebraciones, de estrenar ropa, preparar un manjar o acudir a un buen
restaurante a convivir con sus seres queridos, pero para las familias de una de
las zonas más pobres de Culiacán, la colonia Bicentenario, eso simplemente es
un sueño. Si bien pueden comer algo en la Nochebuena, es para agradecerlo todo
el año.
?Bien, pues cuando hay dinero
comemos que el pollo frito o barbacoa, y cuando no pues nos acostamos a dormir
temprano; mi esposo trabaja en el relleno sanitario ahí, pues quién sabe porque
a veces no hay dinero?, lamentó una mujer con su bebé en brazos.
Pese a sus necesidades, padecer
del frío, la lluvia y todo lo que implica esta época, la felicidad es la
invitada especial de estos hogares de cartón, donde cada luz que cuela por los
cientos de orificios de sus paredes, atraen las esperanzas de un nuevo día; y
en esta Navidad la esperanza de ellos, es que alguien se acuerde de que están
en este mundo.EAM
Niños añoran un juguete que no sea del basurón
El relleno sanitario es la fuente de empleo de decenas de familias de la colonia Bicentenario; sus casas de cartón no los protegen de las inclemencias del tiempo
Fuente: Internet