Guasave, Sin. El menor que activó los protocolos de seguridad por una falsa fuga de niños de la casa hogar Nuestra Señora del Rosario, ha sido visto en repetidas ocasiones deambulando en dependencias públicas del municipio, y el miércoles fue ubicado por elementos de seguridad y entregado a su madre por personal del Sistema DIF Guasave, pues padece un problema de salud mental.
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La procuradora de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes del DIF municipal, Damaris Osuna Zavala, confirmó que el niño tiene un diagnóstico de salud mental desde hace varios años y que su comportamiento responde a esta condición, no a la comisión de delitos ni a un “modus operandi” como se ha especulado en redes sociales.
“El menor está identificado plenamente por nuestras áreas. Sabemos de su situación porque ha sido atendido ya en varias ocasiones, al menos cuatro veces, de acuerdo con lo que nos ha dicho su madre. Se trata de un niño con una enfermedad diagnosticada, está bajo tratamiento médico y cuando lo encontramos, simplemente activamos el protocolo, pedimos el apoyo de la Unidad de Género y lo regresamos con su familia”, explicó Osuna Zavala.
La funcionaria señaló que este caso en particular ha sido atendido con sensibilidad y apego a los derechos de la niñez, como ha sido la instrucción permanente de la presidenta municipal. Indicó que el niño no representa un peligro, sino que requiere un manejo especial derivado de su condición, lo que hace indispensable que se le trate con respeto y comprensión.
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“Es importante aclarar que no hay delito alguno que perseguir. No estamos hablando de un joven delincuente, sino de un niño que padece una enfermedad, lo cual ha sido manifestado en reiteradas ocasiones por su madre. Ella nos ha informado que está medicado, aunque reconoce que se le dificulta su cuidado porque tiene otros hijos menores que también demandan atención”, añadió.
Osuna Zavala detalló que el menor acude de forma recurrente a las oficinas del DIF y otras dependencias públicas, donde ya es reconocido por el personal debido a su historial. En cada aparición, se coordina su entrega inmediata a la madre o al padre y se asegura que continúe su seguimiento médico.
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La Procuraduría ha ofrecido cursos y acompañamiento a la madre del menor, enfocados en el manejo de situaciones complejas en casa y el fortalecimiento del entorno familiar. Sin embargo, se reitera que, mientras no exista una situación de riesgo o un hecho constitutivo de delito, el papel del DIF se centra en la protección y restitución de los derechos del menor, no en sancionar.
“Desde el sistema DIF, mantenemos un enfoque humanista. En casos como este, más que juzgar, se trata de ayudar. Este niño no deja de ser una persona en condición de vulnerabilidad, y nuestra responsabilidad es asegurar que esté en el entorno más seguro posible, que en este momento sigue siendo su hogar”, concluyó la procuradora.