Guasave, Sin.- Sin titubear Adriana asegura cuando tienes un hijo que fue desaparecido no hay absolutamente nada que festejar el Día de Las Madres por el contrario es tal vez la fecha más dolorosa del año.
La integrante de la colectivo de búsqueda de Las Rastreadoras de El Fuerte extensión Guasave lamenta que mucha gente no alcanza a entender el sufrimiento que llevan por dentro al no saber nada de sus vástagos, si todavía viven o ya no y reciben críticas cuando este Día de Las Madres no puedan pasarlo como el resto de las progenitoras.
“Nosotras en realidad no tenemos nada que festejar porque nos faltan nuestros hijos entonces para que la gente haga conciencia de que nosotras en realidad no tenemos nada que festejar, mucha gente que nos critica, cómo no puedes estar en una reunión, si nos duele, desgraciadamente a la gente hasta que no les pasa entienden”, explicó.
Este domingo en lugar de pasar un día de parabienes para las mujeres con hijos desaparecidos son tal vez las 24 horas más dolorosas del año pues mientras la mayoría se encuentra de festejo en ellas el sentimiento de no saber nada de sus “tesoros” se acrecienta más el 10 de mayo
La última vez que Adriana vio a su hijo Juan Antonio Villegas Villanueva fue el 27 de enero de 2016 cuando en ese entonces tenía 20 años y a partir de ese momento ha vivido el calvario de no saber que fue lo que le pasó, si sigue con vida y se encuentra en otro lado, pero la zozobra la tiene viviendo una penitencia que justo el Día de las Madres la siente más profunda, por eso asegura que no hay nada que festejar.
Ella y otro reducido número de integrantes de Las Rastreadoras extensión Guasave salieron unos pocos minutos a realizar una manifestación silenciosa en el crucero del bulevar 16 de Septiembre y la carretera Internacional México 15 a pesar de la contingencia sanitaria, pues quieren mover un poco las fibras de la gente y que se sensibilicen cuando menos un poco con su sufrimiento.
El año pasado el colectivo realizó una marcha silenciosa que culminó en las instalaciones de la Fiscalía General del Estado para exigir justicia y apoyo para encontrar a sus hijos desaparecidos, pero este año ni siquiera eso pudieron hacer por la emergencia del COVID-19.