Mazatlán, Sinaloa.- Aunque se reconoce que la minería es una actividad que ha favorecido el desarrollo de las comunidades, en Sinaloa representa únicamente el uno por ciento del Producto Interno Bruto y la generación de dos mil empleos hasta 2017, un aporte bajo comparado con el sector primario, que parece irrelevante ante el turismo y que afecta considerablemente al ambiente.
Ismael Díaz Murillo, presidente de la asociación civil Voces Unidas por el Agua, aseveró que la minería en Sinaloa está incumpliendo con la normatividad nacional e internacional a plena vista de las instituciones encargadas de garantizar tanto la salud de los habitantes como la calidad del agua que consumen y sin monitoreos ambientales a partir de accidentes de la misma actividad como el vertimiento de jales.
“Pero ahí está muy claro, porqué Conagua no actuó una vez que supo de esos niveles que ya tenían los resultados, antes y después, entonces y el Río Baluarte es el único sustento de agua que hay en el sur de Sinaloa. Como eso hay un montón de casos en el estado de Sinaloa que hoy por hoy se mantienen en silencio”.
Señaló que el problema es grave sobre todo luego del paso del huracán Willa por el sur de la entidad, que permitió que diversos metales pesados como el plomo, mercurio y arsénico hagan presencia en los sedimentos del Río Baluarte, mismos que son irreversibles y de gran impacto no sólo en el agua y el subsuelo sino en los peces o productos agrícolas que se consumen.
Dulce Maciel, vicepresidenta de VUPA, detalló que el problema no es solamente de salud para los pobladores de comunidades, sino que la entidad al ser productora de exportación influiría en que se aplicaran normas sanitarias internacionales de detectarse la presencia de los metales, aunque a la fecha no han dado cuenta de brotes de padecimientos por contaminación.
“Entonces sería una alerta, una amenaza muy grave, si se está hablando de minería responsable pues que se haga, pero al día de hoy todo evidencia lo contrario”.
La experta en inocuidad alimentaria comentó que uno de los puntos negativos es que la contaminación puede no detectarse a simple vista, pero ahí está, relacionado con toda la gente que depende de los cuerpos de agua para sus actividades diarias y productivas.
Ante el tema, Sandra Guido Sánchez, secretaria de VUPA explicó que la entidad requiere de una minería sustentable bien aplicada, ya que en Sinaloa únicamente una empresa se ha denominado con el término, aunque las acciones son a medias, por lo tanto, se requiere que las mineras se hagan responsables de los daños ambientales y sociales generados por sus accidentes.
“Por supuesto que me preocupa todo el tema ambiental, pero arriba de eso me preocupa más la salud pública y me preocupa muchísimo el que como estado, como ciudadana de Sinaloa, le estamos abriendo la puerta a una industria que no tenemos la manera de controlarla”.
Asimismo, una empresa minera sustentable buscaría no asentarse en presas ni de sus principales afluentes, además de responsabilizarse por los daños a la salud y al ambiente durante la etapa de operación y al cierre de esta, se hagan responsables de hacerlo correctamente excediendo especificaciones de las Normas establecidas para la actividad.