Mazatlán, Sin.- El creciente número de contagios de COVID-19 en las últimas tres semanas, genera cada vez más un dolor de cabeza para el personal médico y hace latente que de seguir la movilidad de la gente en las diversas actividades, si tomar las previsiones, el sector salud pudiera colapsar en lo futuro, consideró Wilfrido Delgado Pardo.
El director del Hospital General de Escuinapa, señaló que tan sólo en las últimas semanas registran la atención hasta de 17 pacientes, y diario acuden personas con síntomas o sospechas de ser afectados por el virus, donde algunos ocupan ser hospitalizados, o enviarse a Mazatlán, y lo más triste que otras han ido falleciendo a consecuencia de este mal.
“Estamos en un pico alto todavía de contagio y si nosotros nos relajamos, la sociedad se relaja, va ver más contagios, va a ver más complicaciones, incluso puede haber más fallecimientos de lo que está sucediendo, nos puede rebasar a cualquier unidad médica tanto aquí en Escuinapa, Mazatlán, Culiacán, en toda la entidad de Sinaloa puede suceder que nos esté rebasando”.
Admitió que el cansancio y fatiga del personal médico tanto de enfermería como médicos, es notorio al ver como aumentan los casos de atención en esta clínica, y lo peor es que en la gente tampoco contribuye al autocuidado, pese a que mientras no haya una vacuna, el coronavirus seguirán cobrando víctimas fatales en personas vulnerables.
“Es un hospital que se está trabajando al cien por ciento, yo quisiera que se reconociera a nuestro personal médico, enfermería, de intendencia, a todo el personal que se quedó trabajando en este hospital que se le reconociera a nivel nacional o estatal que se les gratifique ese esfuerzo que están haciendo ya sea económicamente”.
Delgado Pardo indicó que el 50 por ciento de su personal que labora en el hospital general de Escuinapa, está ausente del servicio, al presentar una condición de vida y ser vulnerables a ser severamente perjudicados con el COVID-19, mientras que el resto que está activo, cuatro ya están aislados al dar positivo al mal.
Dijo que las jornadas son muy largas para el poco personal y al existir más casos de atención, serán más pesado para atender a tantos, pero las enfermeras y doctoras por el amor a la vocación es que no han tirado la toalla, de ahí que la gente haga su parte antes de lamentar una tragedia en casa.