Elota, Sin.- El autor material de la matanza de Ajoya dio la madrugada de este viernes su último maullido.El peso de los 12 muertos de la noche del 10 de mayo de 2002 en la comunidad de San Jerónimo de Ajoya, en San Ignacio, le arrancó el último aliento.Dieciséis años, cuatro meses y 10 días de recuerdo lo alcanzaron.Tendido, la cabeza al norte, yace bajo un cielo constelado quien puso una mácula sangrienta al Día de las Madres.Su presencia ya no es la de la noche de la festividad, cuando al frente de dos docenas de malhechores profano el festejo y, fusil en mano, acribillo a dos agentes de la policía estatal y a diez más de los habitantes de San Jerónimo de Ajoya.El cuerpo inerme, indefenso y solitario bajo las estrellas que refulgen en la orfandad de luz artificial del despoblado.Kilómetro 106 de la carretera México 15, crucero a Cosalá. El presunto líder del grupo de gatilleros y secuestradores Los Pintos, ya no es lo que fue. Ahora es lo que es: un fardo escuálido de manos galvanizadas y huaraches de vaqueta, con un cartoncillo rotulado a tinta atado con alambre a su cuerpo por sus homicidas.Dieciséis años, cuatro meses y diez días de la matanza de Ajoya. Dieciséis años, cuatro meses y diez días de persecución oficial sin fruto desde los tiempos de Chuy Toño, el exdirector de la Policía Ministerial del Estado galardonado por el FBI.Bajo un cielo constelado de estrellas, a quien sentó sus “reales” en San Ignacio, Cosalá y Durango, a Ramón Gallardo Campista, alias “El Gato”, al autor material de la matanza de San Jerónimo de Ajoya, la madrugada de este viernes le arrancaron el último maullido.EAM
Matanza de Ajoya: el último maullido
A Ramón Gallardo Campista, alias "El Gato", a dieciséis años, cuatro meses y 10 días lo alcanza el recuerdo de la masacre
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