Mazatlán, Sin.- Como parte de las tareas diarias para acercar el conocimiento científico a quienes viven del mar y lo cuidan cada día, y con ello impulsar su conservación, Gran Acuario Mazatlán, a través del Centro de Investigaciones Oceánicas (CIO), recibió a mujeres líderes de la cooperativa ostrícola Leonor Cuadras, de Santa María de La Reforma, Angostura, el campo pesquero más grande de México.
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La institución dijo que este encuentro simboliza un puente entre el conocimiento marino y quienes trabajan día a día por una pesca sustentable, particularmente las mujeres, quienes están rompiendo barreras históricas para convertirse en protagonistas de la transformación en sus comunidades.
“Su presencia en el Gran Acuario Mazatlán no solo visibiliza este vínculo, sino que fortalece su rol como guardianas del mar desde sus propias comunidades. Hoy, su labor representa un ejemplo de liderazgo, autosuficiencia y compromiso ambiental para nuevas generaciones”.
Las visitantes María Evelia Sauceda Sánchez, Magda Guadalupe Burgos Cuadras y Teresita de Jesús Camacho estuvieron acompañadas por Johanna Pérez, investigadora de la London School of Economics, y por Cristina Castro, representante de comunicación de la asociación civil Sociedad en Acción de Sinaloa (Sucede), organización que ha acompañado desde 2017 procesos de desarrollo económico, social y ambiental en la región de la bahía Santa María.
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Con el recorrido por las instalaciones del Gran Acuario y sus hábitats, las líderes ostrícolas conocieron de cerca el Mar de Cortés, su diversidad de especies y los complejos equilibrios ecológicos que lo sostienen, permitiéndoles reconocer el impacto directo que tiene su trabajo diario en la salud de este ecosistema.
El personal de la institución destacó que la producción sustentable de ostión que ellas impulsan no solo representa una fuente de bienestar económico y de autonomía para sus familias, sino que también contribuye a mantener la calidad del agua, la biodiversidad y el equilibrio ambiental de una de las regiones marinas más ricas del planeta.
Además de que, desde el CIO, el Gran Acuario Mazatlán se dispone al trabajo colaborativo con comunidades pesqueras de Sinaloa, reconociendo que la conservación del océano solo es posible si se construye junto a quienes lo habitan, lo conocen y lo defienden.