Guamúchil, Sinaloa. En medio del concreto, la maquinaria y el calor de julio, una escena poco común sorprendió a vecinos de la colonia Centro: un frondoso ficus benjamina fue cuidadosamente desenterrado y trasladado a su nuevo hogar, todo en nombre del equilibrio entre el desarrollo urbano y el amor por la naturaleza.
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La operación fue ejecutada por personal de las direcciones de Obras Públicas y Desarrollo Urbano y Ecología, con el objetivo de evitar que las raíces del árbol siguieran dañando la banqueta de la antigua Unidad Administrativa, la cual será reconstruida en los próximos días.
“No podíamos dejar que un árbol así se perdiera. Lo reubicamos a un espacio amplio y adecuado en las instalaciones de Protección Civil, donde podrá seguir creciendo sin afectar nada ni a nadie”, comentó José Ricardo Cruz Rocha, director de Obras Públicas.
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Respetan la vida verde
Esta acción, aunque sencilla en apariencia, representa una clara muestra de que sí se puede hacer obra pública con sensibilidad ambiental.
El ficus ahora se encuentra en un terreno más amplio, con sombra, riego y espacio suficiente para echar raíces con libertad.
El operativo de traslado se realizó con maquinaria especializada y bajo supervisión técnica para minimizar el estrés del árbol y garantizar su supervivencia.
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Una ciudad que quiere ser más verde
Agregó que desde el gobierno se ha impulsado dentro de sus políticas municipales un enfoque de sustentabilidad, donde cada árbol cuenta y cada metro cuadrado verde importa.
“Vamos a seguir promoviendo acciones como esta, que armonicen el crecimiento urbano con el respeto a nuestro entorno”, aseguró Cruz Rocha.
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Y mientras los albañiles se alistan para renovar la banqueta, el ficus ya empieza a acostumbrarse a su nueva casa.
Porque en Guamúchil, un árbol no es un estorbo… es parte de nuestra historia y nuestro futuro.