Guasave, Sin.- Tenía 17 años cuando parió a su segundo bebé, su maternidad estaba satisfecha pero le negaron la salpingoclasia por su edad.
“Lupita” tiene 20 años ahora, al año de su segunda bebé se embarazó por tercera ocasión y sabe que actualmente corre el riesgo de un cuarto hijo, sin embargo, no sabe a dónde acudir.
Refiere que los médicos le informaron que los protocolos no les permitían llevar a cabo una cirugía irreversible a su corta edad, pese a su decisión, pues lleva riesgos implícitos a su salud.
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“Yo solicité el salpingo de la niña y no me lo dieron, lo solicité del niño y tampoco me lo quisieron dar por la edad que porque hay muchos riesgos y no me lo quieren dar, estoy tomando pastillas pero si se te pasa una vez, pues ya tienes con eso”, refirió.
Con la precariedad en la que viven, con el solo ingreso económico de su esposo, de oficio peón de albañil, para la subsistencia de cinco personas que dependen de él, tres de ellos menores de 7 años, no se pueden dar el “lujo” de continuar con los hijos, asume.
“Nada más queríamos dos, con dos y me opero, sí porque yo ahorita ya no quiero niños, para no salir embarazada y no traer niños a sufrir porque la mayoría de los niños vienen a sufrir porque a como está la vida ahorita no hay mucho qué darles”, argumentó.
Lupita trabajaba en el campo, en meses pasados le dieron un espacio en un hospital en el área de intendencia pero su hijo menor enfermó y la salud del mismo era apremiante por lo que dejó de laborar, su tiempo lo dedica al cuidado de sus 3 pequeños, quienes son su principal preocupación.