Mazatlán, Sinaloa.- De 1902 a 1903, en Mazatlán se presentó una de las epidemias más conocidas de Sinaloa, “la peste bubónica”, que provenía de un barco de San Francisco, California, y que infectó a 824 personas, de las cuales murieron 582, por lo que mostró una letalidad del 71 por ciento.
Sin embargo, gracias a las medidas preventivas que tomó el Ayuntamiento en aquel entonces, hicieron que en un año el pueblo volviera a la normalidad; por lo que tuvieron que cercar el puerto, desinfectar mil 399 casas e incinerar otras mil 103; aislar a 2 mil 146 personas y eliminar casi 14 mil ratas, explicó Enrique Vega Ayala, cronista de Mazatlán.
“Llegó por barco pero las condiciones higiénicas de la ciudad fueron las que hicieron que esto proliferara rápidamente, fueron meses de control férreo de todas las actividades, la economía se paralizó rápidamente, no había entrada de barcos o era muy controlada; tuvieron que hacer muchas obras de infraestructura para controlar el problema”.
No obstante, dio crédito a lo difícil que fue limpiar todos los canales y calles de la ciudad, incinerar las casas y cercar totalmente las entradas y salidas del puerto de manera militarizada, lo cual provocó que la ciudadanía entrara en pánico.

Asimismo, el estudioso de la historia de Mazatlán indicó que esta epidemia se propagó en todo Sinaloa, la costa del Pacífico y algunos otros estados de la República, por lo que prácticamente tuvieron que utilizar los mismos métodos que este municipio para controlarla.
“El cerco de la ciudad y el uso de todos los adelantos técnicos en materia de inmunología; se trajeron los sueros de última generación en ese momento, se importaron medicinas, vacunas que podían ser útiles e incluso se probaron directamente con personas y no con animales como dicta el protocolo”.
Vega Ayala dijo que hoy en día se aplican más o menos las mismas medidas de prevención o de protección en el mundo para liberar a las poblaciones de las pandemias, como la más reciente del coronavirus Covid19, por lo que enfatizó la importancia de tener una buena higiene, así como el no caer en pánico ante las enfermedades que registran en la era actual.