Guasave, Sin.- Tenía 20 años cuando salió de su casa en La Pichihuila, llevaba el sueño americano en mente, logró pisar tierras americanas e incluso enviarle a sus padres el producto de sus primeros meses de trabajo, un mal día, ya no llamó, buscaron algún contacto y nadie respondió.
Desde entonces sus cuatro hermanas y su madre, quien murió en el intento de encontrarlo hace 3 años durante una explosión de su vivienda, han dejado sus esfuerzos en la búsqueda, han publicado su fotografía en redes, han contactado grupos de familiares de personas desaparecidas, han llamado a consulado americano pero todo ha sido en vano.
El miércoles el hijo de Osiris salió a comprar pan a una tienda de autoservicios en Estación Bamoa, donde ahora viven, y lo vio; no conoció a su tío pero a sabiendas de la experiencia familiar fue corriendo a avisarle a su mamá cuando se dio cuenta de que en el letrero el hombre pedía ayuda para encontrar a sus parientes.
“Lo quise seguir cuando me dijeron pero ya no lo encontré, traía un letrero que decía que lo ayudaran a encontrar a su familia, que es de La Pichihuila, que la migra lo había agarrado, de repente apareció, mucha gente lo miró y ya al otro día ya nadie”, dijo.
Osiris con la ilusión de por fin encontrar a su hermano, ata algunos cabos sueltos, que quizá lo deportaron y tomó el tren que pasa por la sindicatura donde ahora ella vive, por eso atribuye la presencia de ese hombre de ojos claros como los tenía Rolando.
“Pues me dijeron una vez que estaba en la cárcel, que probablemente ya iba a salir, de hecho, él vivía con una muchacha y de hecho perdimos comunicación también con ella, ya no pudimos localizarla y mi mamá ya murió, ella siempre lo andaba buscando”, narra la hermana.
Con la esperanza renacida, la hermana se dio a la tarea de publicar en redes sociales el número telefónico de ella y de su tío Fidencio para que si alguien ha visto a ese hombre con las características de Rolando, les brinden información.