Rosario, Sin.- Cuatro camas, área de choque, monitores y desfibriladores, en caso de urgencias extremas cuenta desde este fin de semana el Hospital Integral de Rosario para atender a los casos sospechosos del COVID-19, la cual supervisó el alcalde Manuel Antonio Pineda Domínguez.
Las adecuaciones se dieron gracias a trabajos de albañilería, carpintería y fontanería, con personal y recursos del Ayuntamiento, resaltaron las autoridades de Rosario y el hospital.
“Es tiempo de solidarizarse con quienes más riesgo tienen, son primera barrera de defensa de los ciudadanos. Me da un gusto apoyar a compañeros médicos y enfermeras”.
Además, atendieron la petición para la compra de medicamento y brindarlo a urgencias médicas y poder habilitar el “carro rojo” en este nosocomio.
El presidente municipal entregó 300 caretas para protección del personal del hospital, y se trasladó también para hacer entrega a Cruz Roja, IMSS e Issste.






