Culiacán, Sin.- La emboscada a policías donde murió el comandante de la Policía Estatal, José Felipe Morales Antuna, y un agente municipal resultó herido, fue un ataque directo, señaló el teniente coronel Cristóbal Castañeda Camarillo. El subsecretario de Seguridad Pública dijo que el comandante Antuna no había manifestado amenazas o que tuviera algún temor, pero hace un poco más de un mes por confusión lo intentaron “levantar”.
Detalló que su familia reportó el “levantón”, pero momentos después apareció sano y salvo, y únicamente manifestó que lo habían confundido.
?Sí, nos habían reportado que había sido privado de su libertad y después del operativo él apareció y no manifestó nada en relación al evento?.
??manifestó que unas personas se acercaron a preguntar, pero que lo habían confundido con una persona; este fue un ataque directo”, dijo.
-¿Y no temen que se venga una ola de agresiones a policías?, se le cuestiona.”Estaremos muy al pendiente, obviamente el trabajo de policía conlleva un riesgo. Todos los que estamos en la actividad de Seguridad Pública tenemos ese compromiso de servicio a la ciudadanía y muchas veces el buen trabajo puede incomodar”, respondió. Comentó que el policía estatal será velado en la sindicatura de Eldorado y no han determinado si le harán homenaje, ya que eso dependerá de la familia. Asimismo, lamentó que le hayan quitado la vida el Día del Padre cuando se dirigía a su casa.
Castañeda Camarillo confirmó que los policías custodiaban al reo Juan Carlos “N”, alias “El Cali”, en el Hospital General de Culiacán. Iban saliendo de turno cuando fueron emboscados.
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