Culiacán, Sin. La Fiscalía General del Estado (FGE) de Sinaloa confirmó que inició carpeta de investigación por el delito de feminicidio tras el asesinato de cuatro mujeres registrado la noche del lunes 27 de abril de 2026 en las inmediaciones del Mercadito Rafael Buelna, en Culiacán.
A través de un comunicado, la autoridad informó que el reporte sobre la localización de las víctimas se recibió ese mismo día, por lo que personal ministerial, pericial y de investigación acudió de inmediato al sitio para llevar a cabo las diligencias correspondientes, el procesamiento de la escena y la recolección de indicios que permitan esclarecer los hechos.
Como parte del seguimiento, la Fiscalía precisó que las cuatro muertes son investigadas bajo el protocolo de feminicidio, lo que implica la aplicación de líneas de investigación con perspectiva de género.
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Las víctimas fueron identificadas en el lugar por sus familiares como Sara Elizabeth “N”, de 30 años; Teresa “N”, de 35; Karely “N”, de 41, e Itzel “N”, de 22 años, estas dos últimas madre e hija.
El ataque ocurrió alrededor de las 20:00 horas del lunes, cuando al menos un hombre armado se aproximó a pie y disparó en repetidas ocasiones contra las mujeres. Dos de ellas quedaron sin vida al interior de una camioneta Ford Ranger blanca, mientras que las otras dos fueron localizadas sobre la vía pública, frente a un local de estética canina en la esquina de las calles Miguel Hidalgo y Jorge Granados.
Tras la agresión, el responsable huyó del lugar sin que hasta el momento se reporten personas detenidas.
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¿Por qué el asesinato de cuatro mujeres en el centro de Culiacán podría investigarse como feminicidio?
Las autoridades consideran esta línea de investigación debido a que todas las víctimas son mujeres, lo que activa protocolos específicos con perspectiva de género. Bajo este enfoque, el delito no se limita al hecho violento en sí, sino que obliga a indagar si existieron elementos como violencia previa, relaciones personales, contexto de vulnerabilidad o cualquier indicio que sugiera que el ataque estuvo motivado por razones de género.
Además, esta clasificación permite a la Fiscalía aplicar criterios más amplios en la integración de la carpeta de investigación, incluyendo el análisis del entorno de las víctimas, posibles amenazas, patrones de agresión y antecedentes que pudieran vincular el caso con otras conductas similares. En este tipo de hechos, la autoridad está obligada a agotar todas las líneas posibles antes de descartar el feminicidio, garantizando una investigación más exhaustiva y con enfoque especializado.