Mazatlán, Sin.- A sobrellevar todas las pruebas de la vida, con fe y esperanza, es como hoy, en medio de esta pandemia del COVID-19 se debe vivir bajo el amparo del amor de Dios, instó Mario Espinosa Contreras al presidir este lunes la misa de acción de gracias por su Vigésimo Cuarto Aniversario de ordenación como Obispo.
Con una catedral a puerta cerrada, el Jerarca de la Iglesia Católica en el sur de Sinaloa, también dio gracias y felicitó a Daniel Arellano y Adán Pazos, quienes celebraron junto con él 10 y 5 años como sacerdotes, respectivamente, y a quienes convocó a vivir al servicio de los demás.
“Tenemos esa gran presencia de Dios en nuestro ser para vivir nuestra vida, cumplir nuestra misión y sobrellevar todas las pruebas de la vida, como las que estamos viviendo en este momento la podemos sobrellevar con tanto auxilio de la Santísima Trinidad”.
El Obispo de la Diócesis de Mazatlán refrendó su vocación al frente del presbiterio sacerdotal del sur de Sinaloa y que todos unidos podemos ser ejemplo de vida, según manda el evangelio.
“No para nuestra grandeza, sino para el servicio de los demás, vamos a ir caminando para el bien de nuestra vida, hoy les pedimos lo que nos invita el evangelio, estar buscando amor de Dios y lo vamos hacer como lo dice Cristo si cumplimos su palabra”.
Mario Espinosa Contreras, a diferencia de otras de celebraciones de su vida sacerdotal como Obispo, donde se hace presente de todo su presbiterio y religiosas, en esta ocasión sólo lo hizo de su Vicario General de la Diócesis, Jaime Aguilar y los sacerdotes que cumplían años de servicio religioso.