Culiacán, Sinaloa. Con un llamado a la justicia y a la paz en Culiacán, este sábado el Heroico Cuerpo de Bomberos de Culiacán realizó un homenaje de cuerpo presente del compañero Julio César Murillo, que fue asesinado el pasado jueves en un restaurante.
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Después de una misa el cortejo fúnebre llegó a la base central, ubicada por el bulevar Gabriel Leyva Solano, y posteriormente se hizo el tradicional pase de lista para recordar a Julio César.
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Minutos después se procedió a las guardias de honor de parte de los compañeros, como parte del protocolo cuando un bombero muere.
Ante familiares y amigos de Julio César, el comandante de Bomberos de Culiacán, Efraín Araujo, ofreció un conmovedor mensaje, dijo que Bomberos atiende todo tipo de emergencia, llámese incendio, rescate vehicular, urbano, acuático, entre otros.
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Sostuvo que los bomberos siempre serán los ángeles dispuestos a salvar la vida de sus semejantes. Que el recuerdo de Julio César vivirá en cada servicio, en cada llamado de auxilio, en cada vida salvada, su espíritu seguirá presente en cada emergencia atendida y en cada vida que tocó con su vocación de servicio.
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El comandante Efraín Araujo aprovechó para hacer un llamado a los compañeros, familiares, amigos, a las autoridades y a los sicarios, diciendo que Bomberos no le hace daño a nadie.
“A las autoridades, a los sicarios, a todo mundo les digo que Bomberos no le hace daño a nadie. Los bomberos nos preparamos, capacitamos y entrenamos con la finalidad de salvar vidas, con la finalidad de salvar los bienes de la comunidad, así que grábenselo bien: un bombero jamás le hará daño a nadie”.
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Concluido el homenaje, el cuerpo fue retirado de las instalaciones para ser traslado en un camión a recibir cristiana sepultura.
Descanse en paz, Julio César Murillo.