Ciudad de México — La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aseguró este jueves que, pese a la finalización del acuerdo comercial que regula la exportación de tomate mexicano a Estados Unidos, el producto seguirá siendo indispensable para el mercado norteamericano.
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En conferencia matutina, la mandataria destacó que entre el 70% y el 80% del tomate que se consume en Estados Unidos proviene de México, lo que hace prácticamente imposible reemplazarlo.
“Ha habido pláticas con Estados Unidos y con las asociaciones de jitomateros de distintos lugares del país, particularmente Sinaloa. El jitomate… se van a enojar los que producen en otro lado, pero el tomate de Sinaloa es difícil de sustituir”, expresó Sheinbaum con tono firme pero distendido.
El convenio vigente vence el próximo 14 de julio, y aunque Estados Unidos ha anunciado medidas compensatorias por presunto “dumping”, México sostiene que el precio del tomate responde a costos reales de producción sin subsidios.
La presidenta subrayó que, más allá de las decisiones que tome el gobierno estadounidense, la demanda del tomate mexicano seguirá vigente por su calidad y volumen.
Sheinbaum confirmó que su administración mantiene comunicación constante con autoridades estadounidenses y productores nacionales para buscar una solución que evite afectaciones al comercio bilateral.
“No es tan fácil sustituirlo, primero por la cantidad, por el volumen, y segundo por la calidad. Van a tener que seguir importando jitomate”, reiteró la presidenta.
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México es el principal proveedor de jitomate fresco para Estados Unidos, con exportaciones que superan los 2 mil millones de dólares anuales. Sinaloa, Baja California y Zacatecas son los estados líderes en producción, y cualquier restricción comercial podría afectar tanto a productores como a consumidores estadounidenses, quienes enfrentarían un aumento de hasta 21% en el precio del tomate.