Mazatlán, Sinaloa.- Aunque la mayor parte de la flota camaronera de Mazatlán vive una difícil situación al estar ya amarrada en los muelles del Parque Bonfil, algunos otros mantienen la esperanza de cerrar de buena manera la temporada de capturas, haciéndose a la mar.
En un recorrido por las inmediaciones del Alfredo V. Bonfil, los pocos pescadores que realizan trabajos de mantenimiento o avituallamiento describen como buena la captura actual, derivado de la poca presencia de barcos en altamar; listos para salir a un último viaje antes de iniciar la veda.
“Vamos llegando y ya nos vamos”.
¿Van a aprovechar?
“Si este viaje, uno, fuimos este viaje y traemos tres toneladas y está muy bueno”.
¿Los pocos que están saliendo están trayendo?
“Si, están trayendo camarón”.
“Sí, si hay, camarón si hay, ahorita aquí está reventando por el lado de Nayarit, estamos aprovechando que pocos barcos andan afuera pescando”.
Las calles del Parque Industrial lucen en su mayor parte desoladas, barcos sin personal y algunos comercios mantienen las cortinas abajo debido a la poca afluencia de pescadores, los que por el desempleo dejaron de frecuentar sus embarcaciones, ante la desestabilidad económica de los armadores que prefieren mantenerlos amarrados.
El panorama se pinta difícil no solamente para los pescadores, sino para otros actores como el comercio y los llamados chinchorreros, quienes han sufrido las afectaciones directamente al no tener reparaciones que hacer.
“Está medio difícil la cosa, como estos ya no salieron, estos barcos por el diésel”.
“La mayoría si porque depende uno de eso, o sea haz de cuenta que es un circulo, depende uno de la pesca, por lo tanto, rederos, gente que avitualla los barcos, soldadores, sí pues ahí veras que no hay actividad en toda la orilla del muelle”.
Actualmente más del 80 por ciento de los barcos están amarrados y con ello el desempleo asciende a más de 3 mil 500 pescadores y junto con ellos una cantidad similar de trabajadores de maquiladoras.