San Miguel Zapotitlán.- Arboles caídos que se resisten a
morir y otros más ya ?disecados?, pozos profundos y en infinidad de desechos se
encuentra una parte del río Fuerte a la altura de San Miguel Zapotitlán.
Lo anterior se pudo constatar a través de un recorrido
que se realizó por ese lugar por representantes de tres organizaciones
ambientalistas y del senador Francisco Salvador López Brito.
Los pozos son consecuencia de la extracción de material
que realizan particulares, actividad que se desconoce si estos cuentan o no con
el permiso de las autoridades para la explotación de arena y de grava.
Los daños saltan a la vista de los visitantes pero esta
realidad es ciega para las autoridades, afirman representantes de
organismos que cuidan el ecosistema como es el caso de Franco Souza, de
Proactivo SMZ.
?Mucho problema como ustedes pueden observar, pues el
saqueo de arena y prácticamente en el río la extracción de arena
genera zanjas clandestinas y son demasiado peligrosas para las familias que
vienen a esta parte del río y más para los niños que son los más vulnerables en
este sentido y tratamos de hacer nuestra lucha, ponemos señalamientos pero
muchas veces son en vano porque como se concentran demasiadas personas en esta
parte es imposible llevar un control tan exacto dentro del río?, manifestó.
Sobre el particular, el senador Salvador López Brito,
presidente de la Comisión de Salud, lamentó la situación y el deterioro en que
se encuentra el río y adelantó que la próxima semana presentará una denuncia
ante la Procuraduría Federal del Medio Ambiente por ecocidio en contra de quien
resulte responsable.
?Si esto es clandestino porque parece ser que hay mucha
extracción de material de construcción es grave, pero si cuenta con algunas
autorizaciones o licencias peor tantito y es doblemente grave puesto que habla
que no han revisado ninguna manifestación de impacto ambiental; de que no ha
habido una atención adecuada al daño que se está haciendo y esto es grave?,
dijo.
Al acumulamiento de basura y los daños al ecosistema
causados a los árboles y la extracción de material también se suman los
desechos o descargas de aguas contaminadas que realizan las granjas porcinas
que se encuentran rio arriba a la altura de Charay y La Constancia.
La contaminación que esto genera la reciben los
vacacionistas y visitantes que acuden al río de San Miguel y se bañan los fines
de semana o en días fuertes como la temporada de Semana Santa.CHG
Denuncian daños al ecosistema del río de San Miguel
Mediante recorrido, representantes de tres organizaciones ambientalistas y del senador Francisco Salvador López Brito, constataron la existencia de pozos para la extracción de material
Fuente: Internet