Los Mochis, Sin.- Como una guerrera, luchadora incansable,
valiente, tenaz y siempre positiva, con esa imagen se quedan amigos y
familiares de Adriana de Haro Murúa, quien falleció por falla cardiaca derivada
de su enfermedad pulmonar.
Devastados al expresar que nunca imaginaron enterrar a uno de sus hijos, pues
por ley de vida un padre piensa que será a la inversa, los señores María
Guadalupe Murúa Núñez y Luis Enrique de Haro Luque, padres de Adriana,
expresaron:
?Con eso me quedo, con la imagen de ella: guerrera, luchona, tenaz, excelente
hija, excelente hermana, que lo único que la frenó a ella fue la enfermedad; la
frenó más que en su escuela al no poder ir a la escuela; en todo lo demás no la
frenó?.
“Era lo que ella quería, terminar sus estudios y ser algo grande,
desgraciadamente pues ya no se pudo?.
Adriana perdió la batalla a los 21 años de edad, y tenía 18 cuando en el IMSS
le diagnosticaron Hipertensión Arterial Pulmonar Primaria Severa, una
enfermedad que llaman ?rara? y que pese a ser mortal, en el Seguro Social no la
atendieron como se debía entre trámites burocráticos y personal no capacitado
para tratarla, al grado de que se le dio un diagnóstico equivocado.
Tromboembolia Pulmonar es el padecimiento que le confirmaron
especialistas en su enfermedad (cardioneumólogos en una clínica de Monterrey, a
donde acudieron con recursos propios, pese a sus limitadas condiciones
económicas), el cual sí es curable, relataron sus padres.
?Y desgraciadamente por ese diagnóstico equivocado perdimos más de dos años y
estos dos años hubieran servido para que ella estuviera bien ahorita?.
?Fue un diagnóstico equivocado porque no estaba el especialista correcto (en el
IMSS), el doctor Gutiérrez (cardiólogo del Seguro Social) la diagnosticó con
hipertensión pulmonar a los 15 días que ella ingresó al hospital, cuando hay
pacientes que tardan años en diagnosticarse con hipertensión pulmonar?, dijo.
Hace apenas tres semanas, esta joven que fue una guerrera hasta el
último día de su vida, recibió la noticia en una clínica especializada en este
tipo de enfermedades en Monterrey de que podía ser intervenida quirúrgicamente
con grandes posibilidades de vivir y recuperar su vida normal; regresó
con esperanzas e ilusiones y sólo esperaba la fecha de la cita para ser operada
en el Hospital de Cardiología Ignacio Chávez, de la Ciudad de México, pero le
ganó el tiempo, relató su tía Maribel de Haro.
?Ella quería vivir, ella quería operarse, ella venía superilusionada de
Monterrey de que ella se quería operar y que ella iba a salir adelante. Fue una
incansable, la verdad, porque luchó hasta más no poder. Siempre publicaba en el
Facebook que ahora me toca tal estudio, pero la muerte me pela los dientes,
decía; este estudio, no, cosquillas me hizo?, narró.
Ahora el propósito de sus padres es seguir con la lucha que emprendió su hija,
brindar mayor información sobre esta enfermedad que muy pocos conocen y apoyar
en la medida de sus posibilidades a quienes la padezcan.
Fue este miércoles cuando se dio el último adiós a Adriana, quien yace en su
última morada: el panteón Centenario.
Cabe precisar que incluso la joven creó una comunidad virtual a través de
Facebook donde personas enfermas de Hipertensión Arterial Pulmonar compartían
sus experiencias y apoyaban entre sí; ella es una chica más que tuvo que abandonar
este grupo.
Su historia cruzó fronteras pues se hizo viral en las redes sociales luego de
la carta que escribió dirigida al Presidente de la República. Enrique Peña
Nieto, y autoridades de salud, pidiendo ser atendida, la cual se manejó incluso
en medios nacionales.
Descanse en Paz Adriana de Haro Murúa.CHG/AA