Escuinapa, Sin.- Héctor Ramos Hinojiante, el agente de tránsito abatido a balazos la mañana del domingo en la ciudad de Culiacán, regresó a la tierra que lo vio nacer, esa misma tierra que desde hoy lo guardará en sus entrañas, esa donde dejó a tantos amigos, familia, y a su madre que ahora le llora desconsolada.La tarde de este martes hizo su último recorrido por su pueblo, su cuerpo fue escoltado por elementos de la Policía de Tránsito y Federal hacia la Parroquia de San Francisco de Asís, ahí el sacerdote que ofició la misa hizo un llamado a la familia a dejar de lado rencores y odios, dejando que sea Dios quien juzgue a los responsables de la muerte de Héctor.?Ante estos hechos dolorosos muchas veces nos llena de coraje, ir creando un odio, un rencor en el corazón, hacia esas personas que hacen tanto daño, así que el evangelio el día de hoy los invita a hacer a un lado el rencor, el odio?, expresó.El párroco calificó este hecho como lamentable, y dijo que es necesario que desde la familia se inculquen valores, pero sobre todo que los niños y jóvenes se acerquen a la iglesia y conozcan la palabra de Dios, ya que un hombre que cree en Dios será incapaz de hacer daño.?Que sea un llamado de atención a irnos preocupando cada día más por nuestra niñez, por nuestra juventud, que la palabra de Dios se vaya proclamando, les aseguro que hombre que conoce y ama a Dios, jamás le hará daño a alguien?, dijo.Luego de la ceremonia religiosa, el cortejo fúnebre acompañado por un grupo norteño, y decenas de personas, partió rumbo al panteón municipal, ahí Héctor Ramos Hinojiante llegará a la que será su última morada, donde descasará en paz a la espera de que la justicia del hombre de con los responsables de su muerte, mientras que la justicia divina esperará para hacer lo propio.ARG
Dan el último adiós a tránsito abatido en Culiacán
Llama sacerdote a familia a no albergar odios ni rencores contra quienes le quitaron la vida a Héctor, y dejarle a Dios la tarea de juzgarlos cuando llegue la hora
Fuente: Internet