Culiacán, Sin.- Durante los días de
Semana Santa es común que las personas se excedan en el consumo de alimentos ricos en sal y grasa, lo que desencadena problemas de
salud como crisis hipertensivas, descompensación de glucosa y elevación de
colesterol o triglicéridos, advirtió el secretario de Salud en el estado,
Ernesto Echeverría Aispuro.
Los crustáceos como el camarón, las
almejas, el pulpo y la jaiba son los productos con mayor demanda, y cuyos
excesos pueden desencadenar afectaciones a la salud.
?Mira, la principal causa de muerte de
los sinaloenses son las enfermedades cardiovasculares y una de la problemáticas
número uno es el aumento de las hiperlepidemias, o sea el aumento de cifras
altas de colesterol y en Sinaloa la dieta nuestra es muy alta como ciertos
mariscos como el camarón?, detalló.
Ernesto Echeverría hizo un llamado a la
moderación, en especial a los pacientes diabéticos e hipertensos, a no abusar
de los alimentos propios de la Semana Santa y de las bebidas alcohólicas.
?Aquí lo importante es que la gente, yo
siempre he dicho, puede comer de todo, siempre y cuando tengan dos criterios
muy importantes, número uno: hacer ejercicio para quemar todas esas grasas
malas que se adhieren a nuestras arterias, y número dos: un chequeo?, indicó.
Refirió que es común que en estas
vacaciones de Cuaresma las personas se excedan en el consumo de alimentos y
rompan con su rutina de ejercicio físico.
?Camarón es uno de los alimentos que
más colesterol tiene, se puede decir, pero fuera de ahí todos los mariscos son
saludables, no hay que tampoco satanizarlos de que no los puedes comer por las
altas cifras de colesterol, todos los alimentos tienen, todos los productos
cárnicos?, señaló.
El abuso en los alimentos,
fundamentalmente en aquellos que son ricos en grasa, puede desencadenar
problemas de salud que van desde un simple dolor de estómago hasta una
pancreatitis, aunado a las descompensaciones.
?La gente tiene que estar checándose,
no esperen a llegar a los 50 años para hacer un chequeo cardiológico?.
??hay que checarse desde los 30 años
para estar seguros de que realmente no sufren problemas de hiperlepidemias que
a la vez esto ocasiona aumento de presión arterial, y a la vez pueden producir
infartos?, manifestó.
En caso de consumirlos, lo ideal es que
sea una vez a la semana y en poca proporción ya que cuatro camarones, de tamaño
mediano, equivalen a 275 miligramos de colesterol, de acuerdo a datos del
Seguro Social.
?Pero lo importante aquí es comer en
pocas cantidades y moderadamente, hay gente que desayuna, come y cena con
camarón, pues obviamente los niveles van a ser más altos?, agregó.
Aunque en esta temporada se deja a un
lado el consumo de las carnes rojas, para evitar complicaciones,
recomienda consumir abundantes cantidades de ensalada, así como pescado de agua
dulce (trucha), que además de ser rico en Omega 3 puede ser más económico que
los mariscos y evitar los crustáceos que contienen altos niveles de colesterol.
Complicaciones es la insuficiencia renal, hay que tomar cartas sobre el
asunto y tener dietas, principal causa de muerte en Sinaloa.
Durante los viernes comprendidos entre el Miércoles de Ceniza y la
Semana Santa, el catolicismo sugiere la abstinencia de carnes rojas (cerdo,
res), hecho que ha motivado al ingenio humano a crear durante siglo
innumerables platillos con base en otros alimentos, conocidos generalmente como
cocina de cuaresma o vigilia.
La Cuaresma es un periodo en el que quienes profesan la religión
cristiana observan conductas voluntarias, encaminadas a liberarse de los apegos
carnales y materiales para acercarse a Dios. Esencialmente considera tres
actos: oración, misericordia (limosna) y abstinencia o ayuno.
Así, la Iglesia recomienda que tanto el Miércoles de Ceniza
como los viernes subsecuentes hasta Semana Santa, sus feligreses de entre 18 y
59 años practiquen el ayuno (una sola comida completa al día y líquidos o
alimentos muy ligeros), mientras que los mayores de 14 años realicen la
abstinencia o privación de determinados alimentos (en este caso carnes rojas) o
bebidas.
Desde el punto de vista gastronómico, la tradición de Cuaresma ha
influido en el recetario de los pueblos que acogen la fe cristiana, si bien sus
ingredientes han variado debido a las cambiantes consideraciones de los líderes
de la Iglesia, a veces poco tolerantes, o por la fusión de costumbres
culinarias.
Es en el Siglo II cuando el Papa Víctor institucionaliza un “gran
ayuno” cercano a las fechas de la pascua judía, y un ayuno comunitario en
viernes y sábado santo. Un siglo más tarde, y luego de varias ampliaciones, se
considera que si Jesús ayunó 40 días en el desierto, el periodo de vigilia debe
tener la misma duración, por eso recibió el nombre Cuaresma.
El ayuno consistía en comer una vez al día, sólo que entonces se
prohibía el consumo de todo alimento de origen animal (carne y productos
lácteos). Por cierto, ocasionalmente se daban excedentes de huevo, y para
evitar desperdicios eran cocidos y pintados con la finalidad de no confundirlos
con los más frescos, iniciando de esta manera la tradición de los huevos de
Pascua.
Con el paso del tiempo, el recetario de Cuaresma se ha diversificado por
la inclusión de elementos culinarios de pueblos como los latinoamericanos y
porque ha permitido el consumo de carnes blancas (pollo, guajolote, conejo) y
ante todo, pescados y mariscos.
En México contamos con muchas alternativas y gran variedad de productos
que aunados al ingenio despliegan una gama casi ilimitada. Tenemos, por
ejemplo, las tradicionales cremas de mariscos (almeja, ostiones o camarón),
preparadas con pimiento, zanahoria, leche y champiñones, o todas aquellas
elaboradas con vegetales, como papa, elote, calabacitas, camote o flor de
calabaza, todas con mantequilla, crema o leche. También se acostumbra la sopa
de nopales, que incluye chile poblano, epazote, cebolla y caldo de pollo.
Como plato fuerte tenemos el conejo a la regia, que se prepara con
vinagre, romero, ajo, enebro y vino blanco seco; el caldo tlalpeño, que incluye
carne de pollo, garbanzos, cebolla, zanahoria, calabaza, cilantro, chipotle,
arroz y aguacate, y el curioso pozole verde con pollo, elaborado con maíz
cacahuazintle, tomate, chile serrano, cilantro, perejil, ajo, limón, aguacate y
lechuga.
Asimismo, entre las delicias sin carne encontramos la lasagna
vegetariana, preparada con brócoli, coliflor, zanahorias, champiñones, margarina,
leche y nuez moscada, y las crepas de espinacas, que incluyen requesón, cebolla
y ajo.
Además de las tradicionales tortitas de camarón con mole y romeritos,
así como el bacalao preparado en jugo de jitomate con chiles güeros y
aceitunas, entre las recetas con productos marinos también podemos encontrar
los camarones a la diabla, sazonados con mantequilla, salsa inglesa y chile
ancho; el puchero de pescado, que incluye papa, aguacate, aceite, jitomate,
cebolla, calabaza, col y zanahorias; o el exótico pescado con mango, que se
acompaña con crema, aguacate, limón y especias.
En cuanto a platillos regionales podemos citar sólo dos de cientos de
ejemplos para demostrar la gran diversidad de manjares disponibles en Cuaresma:
proveniente de la zona del Golfo de México, tenemos el pescado almendrado
estilo Veracruz, condimentado con chocolate, almendras, jitomate, chile
jalapeño, alcaparras, aceitunas y aceite de oliva, en tanto que desde España
llegan los buñuelos de bacalao, que además del pescado incluyen papas, huevos,
ajo, perejil y aceite.
Por último, como postres, no hay que olvidar la tradicional capirotada,
dulce típico que se prepara con pan, canela, queso, tomate verde, piloncillo,
pasitas y ralladura de naranja, o bien, las típicas torrejas, que incluyen
huevo, pan blanco, canela, almendras, unas gotitas de limón y miel de
piloncillo, maple o maguey.
Sea o no seguidor de la tradición cristiana, aproveche esta temporada
para conocer y disfrutar de nuevos platillos que, además de nutritivos y sanos,
brindarán a su paladar una experiencia inolvidable.YRM
Consumo de mariscos en exceso aumentan problemas de salud
Se pueden presentar problemas como crisis hipertensivas, descompensación de glucosa y elevación de colesterol o triglicéridos
Fuente: Internet