Culiacán, Sin.- La queja interpuesta por los padres de los bebés que murieron a causa de un brote de contaminación bacteriológica en el área de cuneros del Hospital Regional número 1 del IMSS, en Culiacán, derivó en una recomendación de la CNDH, donde se determina que hubo omisión por parte del personal médico y obliga a la institución a implementar diversas acciones, declaró María Teresa Guerra Ochoa.
En conferencia de prensa, la presidenta del Colectivo de Mujeres Activas de Sinaloa explicó que el IMSS está obligado a mejorar las instalaciones y el servicio que presta en el área de pediatría y ginecología, certificar y recertificar al personal; profesionalizar y capacitar a los empleados; tener un estricto control bactereológico, tratamiento médico y de fertilidad a quienes perdieron a sus hijos.
“Satisfactoriamente les podemos informar a las mamás y papás que están sentados y algunos más, se les notificó la resolución favorable de la queja presentada ante la Comisión Nacional de Derechos Humanos”, dijo.
La recomendación está en etapa de notificación al IMSS y de no aceptar las disposiciones que incluye el resolutivo, se obliga al director nacional de la institución a que comparezca ante el Senado.
“En ese caso están mandatando que el Seguro cite al director nacional del Seguro para que explique por qué no aceptaría la recomendación, nosotros hemos avanzado en eso y esperemos que el cumplimiento total de la recomendación lo haga el seguro sin necesidad de ser citado por el Senado”, opinó.
Por su parte, Francisco Javier Cortés Mora uno de los padres de familia que perdió a su hijo recién nacido en el 2015, opinó que esperan que el resolutivo de la Comisión Nacional de Derechos Humanos sirva para que por favor el personal del IMSS ya no haga lo que hacía antes dejar morir a los bebés.
“Aquí se resume lo que hemos peleado y siempre hemos dicho, nuestros hijos estaban en un área que sabía que estaba contaminada sin embargo no les importaba, esperemos que con esta resolución, se acabe toda la simulación”, manifestó.
Expresó que el proceso legal para que se haga justicia ha sido tortuoso y, por lo pronto, la recomendación fortalece lo que los padres de familia señalaron desde un inicio que había negligencia en la atención del personal médico.