Guasave, Sin. Un trapeador de microfibra hecho con sus propias manos, el dulce pastelillo, los accesorios y hasta las servilletas, de todo pueden encontrar los jueves en el bazar del Centro de Atención Múltiple (CAM) número 27 en Guasave. Ahí, en plena calle donde los jóvenes que no saben de limitaciones exponen al comercio su aportación, misma con la que pretenden abrirse paso a la independencia económica.
En el arroyo de la calle Plutarco Elías Calles, antes del entronque con el paseo Miguel Leyson Pérez, en la colonia Ejidal, todos los jueves tienen un ingrediente especial. Con música de ambiente bastante alegre, los conductores reciben ese mensaje de perseverancia en más de 10 personitas que no se detienen.
Reina Lucía López Sánchez, encargada del Departamento de Enlace Laboral del CAM 27, dijo que la determinación, talento y una admirable voluntad de superación de estos jóvenes alumnos han demostrado que las oportunidades se construyen con trabajo y confianza, por ello, hay empresas que ya han aceptado su inclusión como la Asociación de Agricultores del Río Sinaloa Poniente, la Junta de Sanidad Vegetal, Mariscos Chiveros, Café Leal, entre algunas otras empresas que han dado cabida a estos estudiantes dentro de la plantilla laboral.
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Ahí, con sus productos en las manos, relataron para Línea Directa:
“Trapeadores, yo los hice, cuesta 100, para vender”.
-“Vendo trapeadores, a 100, son de fibra, yo los hice, me llevó poquito, en un día hago muchos”.
– “Pastelitos de 10…”
-“Vendemos scrunchies, toallitas, servilletas, mandiles, hay varias cosas, surtidas”, dijeron las talentosas “manos creadoras”.
En un ejercicio que va más allá de lo económico, estos estudiantes dan un paso firme hacia la inclusión laboral, esa que durante mucho tiempo se les ha negado.
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En mesas improvisadas, pero llenas de creatividad, los alumnos ofrecen artículos que ellos mismos diseñan y producen, lo que refleja el deseo de integrarse plenamente a la sociedad.
El modelo del CAM 27 busca brindar herramientas para la vida y generar oportunidades reales de empleo a personas con capacidades diferentes, de ahí que el próximo jueves 23 de abril en las instalaciones del plantel organizarán una cena para empresarios en busca de detonar la participación de este grupo de alumnos.
Ese trapeador, la pulsera, la servilla o el pastelillo lleva detrás de sí una historia de esfuerzo, aprendizaje y sueños que comienzan a tomar forma.