Norte

¡Como si se los hubiese tragado la tierra! Desesperados hijos buscan a sus padres

Sin dejar ningún tipo de rastro, el 9 de agosto desaparecieron en el municipio de Sinaloa y a un mes la Fiscalía no les da a conocer ningún tipo de avance

Guasave, Sin.- La ultima ocasión en la que Luis habló con su madre, Claryvel, fue el domingo 9 de agosto del 2020, eran alrededor de las 13:00 horas y habían ido de visita a un rancho del municipio de Sinaloa, desde entonces no saben absolutamente nada de ella ni de su padre.

Son seis hijos desesperados los que por todas las vías se han dado a la tarea de buscarlos, siguen cualquier pista que los pueda llevar a ellos pero al parecer no hay rastro, ni el menor indicio desde hace ya un mes, mismo tiempo que tiene la Fiscalía General del Estado con el caso y que no avanza.

Los esposos Juan Luna y Clarivel Armenta son del municipio de El Fuerte pero desde hace años radican en Guadalajara; siendo él agricultor, cada dos o tres meses viene a Sinaloa, por eso no fue extraño que lo hiciera en agosto.

“Yo tuve contacto con mi mamá el domingo al medio día estaban allá con mi tío. La antena marca que el celular de mi mamá nunca salió de allá en el municipio de Sinaloa de Leyva, no llegó a Guasave”, refirió.

El hijo mayor del matrimonio desaparecido refieren que apenas este martes personal de la FGE se entrevistó con su tío, la última persona que tuvo contacto físico con ellos, a quien habían ido a visitar al rancho Los Walamos, y de donde supuestamente se regresaron a la ciudad de Los Mochis pero nunca llegaron.

La incertidumbre que carcome el día a día de esta familia los ha llevado a buscar hasta “debajo de las piedras” pero no han conseguido nada por eso apelan a la sociedad, a cualquier pista que los haga dar con el paradero de sus padres.

“Es que no sé ni cómo explicártelo, o sea, es que nos podemos imaginar mil cosas, no sabemos ni por dónde, imaginarnos hasta lo que no. Lo que dice Fiscalía es que está tomando cartas en el asunto pero lo que no vemos es que estén haciendo lo que les corresponde. Qué te puedo decir si nos estamos moviendo por cielo, mar y tierra”, expresó.

Un mes ha pasado ya desde aquel día en que le escuchó decir a su madre de 48 años de edad que estaban bien, que iban de visita familiar y que estaban disfrutando de su estancia en Sinaloa, esa calma se rompió y no ha podido regresar a la familia.

Fuente: Línea Directa

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