Sinaloa.- Más allá de la sana distancia establecida para cuidar a mamá el 10 de mayo y que provó que muchas incluso lo pasaran solas, hay otras ausencias que marcan, que duelen y que también se escribieron el Día de las Madres.
Esta historia la protagonizaron niños y niñas, cuyas madres, por abandono, muerte o prisión, debieron soportar la idea de que no estarían presentes, en unos casos, para siempre.
Es el caso de Sofía de7 años, cuya madre falleció hace a penas año y medio y que no pudo evitar las lágrimas debido a la ausencia y al reconocer que jamás estará con ella.
O bien, el caso de Carlitos de 6 años cuya mamá tiene un proceso legal en otra zona del país, y verla, es prácticamente imposible, ya que ella misma así lo ha pedido.
O el caso de los hermanos Flor y Esteban, de 11 y 9 años, cuya madre los abandonó al nacer, y desde entonces se desconoce su paradero.
Hablar con un niño o niña de la ausencia física, explicarles cuando sus ojos lloran y su alma también y la impotencia y frustración florecen, que mamá no estará con ellos ni hoy, ni mañana y en algunos casos, nunca, no es nada fácil.
A pesar del amor que se brinde por quienes estan a su responsabilidad, la figura materna es insustituible, por ello, al hablar con ellos sobre este tema, se debe imponer la realidad, pero también la certeza de que no están solos y siempre estará alguien con ellos cuidándolos, aunque no sea su madre.
Para Sofía, Flor, Esteban, Carlitos, el Día de las Madres fue difícil, y aunque su alegría de niños los hizo reporterne, vivir esta fecha removió una de las ausencias más sentidas, el observar a otros pequeños festejando, ver imágenes de madres e hijos inundando las redes sociales o en especiales de televisión, les trajo a su mente el recuerdo de una madre que nunca estuvo, o a la que la vida o la ley, las alejó totalmente de ellos.