Culiacán, Sinaloa. En la misión para que Culiacán se consolide como una ciudad segura para usuarios vulnerables de las vialidades a través de políticas públicas, Mapasin ha destacado también la importancia del involucramiento de las personas para el progreso.
La integrante de Mapasin, Alexa Amezcua, señaló que la implicación de la ciudadanía en la infraestructura para peatones no es un privilegio ni un trámite, sino constituye un requisito esencial para progresar hacia urbes transitables, seguras e inclusivas.
Comentó que habitantes, comerciantes, jóvenes, adultos mayores y personas con discapacidad pueden ofrecer soluciones innovadoras que enriquecen los proyectos, desde el diseño de cruces seguros hasta la sugerencia de mobiliario urbano.
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Con esto, mencionó, cada avance que se logre en obra pública vial contará con el respaldo del acuerdo social y la cooperación activa entre gobierno y la comunidad.
Alexa Amezcua precisó que Culiacán enfrenta retos vinculados con la expansión desorganizada, la carencia de banquetas continuas y la inseguridad de las vías.
De ahí que es necesaria una mayor participación ciudadana, ya que es común que se destinen recursos a proyectos que no atiendan la realidad de los vecinos: rampas mal diseñadas, pasos inseguros, entre otros, es fundamental establecer canales permanentes de comunicación con la población.
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¿Cómo impactaría el involucramiento de ciudadanos en el diseño vial de Culiacán? | Foto: Cortesía
¿Cómo se puede involucrar a la sociedad en el diseño de las vialidades en la ciudad?
La integrante de Mapasin indicó que herramientas como encuestas, consultas públicas y los mapeos ciudadanos, sumados al compromiso de las instituciones por convertir las opiniones vecinales en acciones reales son fundamentales para fortalecer el diseño y la apropiación de los espacios públicos.
Este intercambio también refuerza el sentido desde pertenencia, puesto que los peatones se sienten responsables del espacio público y lo cuidan más cuando han participado activamente en su creación.