Culiacán,
Sin.- Chuparse el dedo pareciera ser un hábito muy común,
sobre todo en los niños, pero a la larga esto puede convertirse en algo
perjudicial para el desarrollo físico, emocional y social, señaló el
adontopediatra Daniel Melchor Soto.
?El
hábito del dedo realmente tiene un patrón psicológico, obviamente tiene
un inicio desde el embarazo, se le conoce en los libros de odontología
como un hábito pernicioso porque causa algunas alteraciones en las estructuras
del maxilar, la posición de los dientes?, detalló.
Los
niños o las personas adultas que se chupan los dedos es porque hace que
se sientan seguros, pero durante mucho tiempo interfiere con el desarrollo
correcto de la boca y la alineación de los dientes.
?Por
ejemplo, levanta los dientes del maxilar, hace que se haga un arco de esos dientes,
los dientes de abajo se van a la parte posterior, eso estamos hablando si se
están succionando el dedo pulgar, a veces se chupan el dedo índice, dos dedos,
tres dedos, yo he tenido pacientes que se chupan el dedo gordo del pie?,
indicó.
Melchor
Soto explicó que aunque en la mayoría de los casos esta práctica no tiene
ninguna consecuencia; sin embargo, en ciertas oportunidades y dependiendo de la
frecuencia o intensidad, conlleva algunas secuelas.
?Si
el hábito del dedo no está causando ninguna mal posición dental, no está
cambiando nada, no hay ninguna necesidad de pelearnos con el
niño, si una mamá o papá empieza a decirle no te estés chupando el
dedo, sácate el dedo, se convierte en todo lo contrario para el niño, se aferra
más a esa situación?, precisó.
Señaló
que si el hábito no se elimina a tiempo sería necesario un trabajo ortodoncia.
?Las
trampas de dedo en un principio, antes eran unos piquitos, los cuales metíamos
el dedo y nos picábamos y entonces quitaba la sensación de gusto, entonces
quitamos ahora, ya no colocamos tanto de primera intención esos piquitos,
colocamos una rejilla nada más, que impide que el dedo esté en contacto?,
puntualizó.El
odontopediatra Daniel Melchor Soto añadió que si el hábito persiste más allá de
los 3 años de edad, es necesario acudir con un especialista para tratar al
paciente.YRM
Chuparse el dedo no solo es ?delicioso?; puede ser perjudicial
El mal hábito en niños o las personas adultas que se chupan los dedos es porque hace que se sientan seguros, pero durante mucho tiempo interfiere con el desarrollo correcto de la boca y la alineación de los dientes
Fuente: Internet