Los Mochis, Sin.- Todo un caos se vive en la frontera norte de México con la llegada de las caravanas migrantes, cuando el gobierno no hace lo que debe hacer para albergar a la multitud de personas que llegan.
Hace un mes cerraron el albergue que abrieron las autoridades para otorgarles alimento y ayuda a las personas que llegaron a la frontera en busca del sueño americano, expresó Patrick Murphy, director de la casa del migrante
“Hay como 20 casas de migrante en Tijuana, es un caos cuando el gobierno no hace lo que tiene que hacer, que es la mayoría del tiempo para ser muy directo, tuvieron un albergue grande pero lo cerraron hace un mes, entonces no sé qué van hacer ellos pero nosotros seguimos nuestra chamba”.
En ese sentido, la frontera de Tijuana se ha convertido en la sala de espera para los migrantes y el centro de deportaciones puntualizó, el también coordinador provincial de voluntarios en Canadá, Estados Unidos, México, Guatemala y el Salvador.
“México han convertido la sala de espera para los migrantes, el centro de deportaciones en Tijuana y los refugiados que vienen del sur, entonces es una mezcla de todos con muchas necesidades”.
Patrick Murphy, director de la Casa del Migrante, informó que actualmente tienen capacidad para recibir a 150 personas a las cuales se les proporciona un proyecto de vida y en 45 días tienen empleo y deben buscar rentar en un nuevo domicilio.