Guasave, Sin.- Bajó de su nicho, se acercó a los fieles, escuchó sus plegarias y les dio la bendición. La virgen del Rosario, patrona de los guasavenses recorrió este sábado las calles de la ciudad.
Lo hizo solo con el apoyo de unos cuantos hombres que la cargaron desde su nicho hasta una camioneta que la trasladó por la calle Francisco I. Madero, llegó hasta la zona de urgencias del IMSS, ahí se detuvo para escuchar las oraciones y plegarias de los presentes.

La pandemia por Coronavirus, COVID-19, que azota al mundo la obligó a descender de su trono, como en antaño cuando se le pedía un favor especial por catástrofes, sequías o epidemias.
A la fecha a la patrona de los guasavenses, madre del divino Rosario, sólo se le baja en fechas especiales de su celebración y en esta ocasión de manera extraordinaria para pedir por la salud del mundo pero en especial por los guasavenses.
“Derrama bendiciones madre María, bendice este hospital a los que traen las ambulancias, a las enfermeras, a esas madres que tienen postrado a un hijo, haz tu milagro mamita María”, rogaban.