Sinaloa.- Diariamente suceden miles de accidentes de tipo automovilístico en México, independientemente de quién sea el responsable hay una situación básica en la que huir del lugar te puede traer graves consecuencias como la cárcel.
Es el caso de los atropellamientos, ya que el no prestarle auxilio a una persona lesionada en un accidente en el que tu hayas participado puede tener como consecuencia hasta un año de prisión.
En el capítulo III sobre Omisión de Auxilio a atropellados, el artículo 161 del Código Penal del Estado de Sinaloa establece que: al que habiendo atropellado a una persona, no le preste auxilio o solicite la asistencia que requiera pudiendo hacerlo, se le aplicará prisión de tres meses a un año o de treinta a noventa días multa.
Si por desgracia te miras involucrado en un hecho policiaco de esta naturaleza, aquí te damos algunas recomendaciones:
- No huyas del lugar y tranquilízate. Escapar solo empeoraría cualquier oportunidad de declararte inocente.
- Desciende el automóvil, establece un señalamiento preventivo y llama al servicio de emergencias.
- No muevas tu unidad, al hacerlo pierdes la evidencia de inmediato.
- Llama a la empresa aseguradora de tu auto y de no contar con uno llama de inmediato a tu abogado.
- Habla con el lesionado pero no lo muevas, esto puede agravar sus lesiones.
- Haz tu propia toma de evidencias, toma fotografías o videos que puedan servirte de prueba durante la integración de la averiguación previa.
- Cuando llegue la autoridad copera, pero recuerda que por ley tienes el derecho de reservarte cualquier información si no está tu abogado presente. Sin embargo la ley estipula una detención de 48 horas en lo que se hacen las investigaciones.
- Muéstrate abierto a los exámenes rigurosos de tu estado de salud, esto para descartar que hayas manejado bajo el influjo de alcohol o drogas. Pero ojo, no estas obligado a mayores exámenes si los iniciales resultaron negativos.
- Evita los arreglos “en lo oscurito”, esto agravaría más tu situación de comprobarse que fuiste responsable.
La primera ley que debe imperar para evitar un accidente es la tuya evitando conducir a exceso de velocidad, checando en todo momento señalamientos y evitando manejar bajo los efectos de alcohol o drogas.