Mazatlán, Sin.- Ante la baja en el turismo y la crisis económica local,
el gremio restaurantero del puerto aguanta en espera de que la apertura de la
Mazatlán-Durango les cambie el panorama.
El dirigente de la Canirac, Ricardo Velarde Cárdenas, no negó que
durante esta temporada baja hayan cerrado temporalmente algunos negocios en
espera de que repunte la actividad turística en invierno.
La situación se tornó difícil para los restauranteros desde hace tres
años, y a la fecha algunos arrastran adeudos que llevaron al cierre de negocios
el año pasado.
?Yo la verdad, no digo que no sea difícil, pero sí veo que vamos
avanzando, la temporada de verano y este puente del 15 de septiembre se vio
mejor que el año pasado?.
??obviamente, ya son muchos los negocios que hemos estado aguantando
esta caída, hay cierres de negocios normalmente en esta temporada?, dijo.
Con todo y las dificultades que ha sorteado el gremio restaurantero,
ante la baja en los comensales y el encarecimiento de insumos, Velarde
Cárdenas mostró positivismo porque este año se abrieron negocios y está la
expectativa de visitantes que moverá la supercarretera.
Estimó necesario hacer algunas consideraciones en áreas como la zona
dorada, donde los restauranteros han resultado muy afectados porque dependían
exclusivamente del turismo, lo que no ocurrió con establecimientos que
subsisten con la demanda local.
YRM