Culiacán, Sin. Los secuestros virtuales se han convertido en un fenómeno que ha logrado enredar a familias, despojándolas de su patrimonio y robándoles la tranquilidad.
Ante esta situación, la Unidad Especializada Antisecuestros de la Fiscalía General del Estado (FGE) hace un llamado a la ciudadanía para identificar los riesgos, sobre todo en menores de edad, quienes se han vuelto blancos fáciles para los delincuentes.
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Niños y jóvenes son quienes más fácilmente caen en este tipo de extorsión, según reporta la Fiscalía de Sinaloa, y esto se debe, en gran parte, a que la mayoría de ellos tiene acceso a dispositivos móviles, los cuales se convierten en el enlace directo con los extorsionadores.
Sin darse cuenta, los menores reciben una herramienta que, en manos equivocadas, puede ser usada por los delincuentes para iniciar su operación. La ingenuidad propia de la edad facilita que los extorsionadores logren manipularlos con mayor facilidad.
¿Cómo operan los secuestros virtuales, según la FGE?
El modus operandi inicia con la selección de la víctima, generalmente menores o jóvenes con acceso a redes sociales o aplicaciones de mensajería como WhatsApp.
Posteriormente, el delincuente inicia una llamada con amenazas e insultos. Durante la conversación, obtiene información sobre el entorno familiar de la víctima: padres, hermanos, abuelos o, en el caso de adultos, hijos.
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Con esos datos, los extorsionadores comienzan a intimidar asegurando que harán daño a sus seres queridos o afirmando que los tienen en su poder. La parte más peligrosa llega cuando logran sacar a la víctima de su entorno seguro y mantenerla incomunicada, aislándola por completo de cualquier apoyo.
El objetivo principal suele ser económico. A través de chantajes y con videos o imágenes que la propia víctima graba bajo presión, los delincuentes manipulan a los familiares para que paguen un supuesto rescate. Las instrucciones sobre el monto, el lugar y el método de pago generalmente por transferencia o depósito se dan bajo un clima de miedo e intimidación.
Una vez que obtienen el dinero, los secuestradores finalizan el operativo virtual y abandonan a la víctima en el lugar donde la obligaron a trasladarse. En la mayoría de los casos, es la autoridad quien localiza a la víctima, ya que nunca estuvo realmente en manos de los delincuentes.
Todo el proceso ocurre a través de llamadas telefónicas y videos realizados por la víctima bajo amenaza, sin que exista contacto físico directo con los delincuentes.
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¿Cómo prevenir un secuestro virtual?
Especialmente en el caso de menores, es fundamental mantener supervisión sobre el uso de dispositivos móviles. Es importante enseñarles a identificar situaciones de riesgo y a tomar medidas preventivas, como:
* No responder llamadas de números desconocidos.
* No interactuar con personas extrañas por redes sociales o aplicaciones de mensajería.
* Colgar inmediatamente ante cualquier intento de extorsión y conservar la calma.
La Fiscalía de Sinaloa ha implementado diversas estrategias, como campañas preventivas y cursos informativos para evitar que la población caiga en este tipo de engaños. Gracias a estas acciones, en el 2024 se lograron localizar a 126 personas víctimas de secuestros virtuales, evitando así el pago de más de 22 millones 692 mil pesos que se habrían entregado como rescates.