Culiacán, Sinaloa. La posible compra de un millón de toneladas de sorgo por empresarios chinos representa una oportunidad estratégica para los productores de Sinaloa, siempre y cuando se logre establecer un esquema formal de agricultura por contrato, afirmó el secretario general de la Coordinación Organizadora de la Unidad Campesina (COUC), Agustín Espinoza Laguna.
Debes leer: Junta de Sanidad reporta 2 mil 849 hectáreas de hortalizas y granos en valles de Culiacán y Navolato
Luego del anuncio que hizo el gobernador Rubén Rocha Moya en la conferencia semanal, el dirigente campesino señaló que este posible acuerdo podría diversificar los mercados y fortalecer la rentabilidad del campo sinaloense, pero advirtió que no debe repetirse la experiencia de proyectos anteriores que fracasaron por la falta de acuerdos firmes en el precio del grano.
“Necesitamos contratos que garanticen un precio justo y condiciones claras antes de la siembra. Ya tuvimos un antecedente con trazabilidad e inocuidad certificados, pero se vino abajo precisamente por la falta de un acuerdo en el precio. No podemos sembrar solo con base en promesas o expectativas”, subrayó.
En entrevista, Espinoza Laguna explicó que el sorgo es un cultivo con gran demanda en el sector pecuario, aunque Sinaloa compite con estados como Tamaulipas, que tienen costos de producción y fletes más bajos. Sin embargo, dijo que el norte de la entidad posee ventajas logísticas gracias a su cercanía con el puerto de Topolobampo, Ahome, lo que permitiría establecer un programa piloto de exportación de dicho grano.
Optimista por la noticia, Agustín Espinoza consideró que el sorgo puede sembrarse más tarde, después de las fechas de riesgo de heladas en el norte, y así evitar los fracasos recurrentes por ese fenómeno, al tiempo que resaltó que, con una buena planeación, se podría desarrollar un ciclo exitoso con destino al mercado asiático.
Sigue toda la información agropecuaria en la sección especial de Línea Directa
Finalmente, reiteró que la diversificación de cultivos y la apertura de nuevos mercados son claves para reducir la dependencia del maíz, frijol, garbanzo y trigo.