Los Mochis, Sinaloa. – La etapa de trabajar para sacar adelante a sus hijos ya pasó; los dos que tiene son adultos, ya casados, pero ahora su esfuerzo de comerciante es por la satisfacción de ganar algo para llevar a casa, manifestó don Artemio Ventura Tiburcio, quien se dedica a vender bolsas elaboradas a base de palma, las cuales provienen de Michoacán.
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A sus 95 años, sigue ofreciendo esta mercancía afuera de la Farmacia Guadalajara que se ubica en el cruce de las calles Allende y Morelos en Los Mochis, pero don Artemio no se rinde a pesar de que ya no mira bien; las fuerzas son pocas y le cuesta caminar.
En los tiempos en que tenía esposa y sus hijos eran pequeños, trabajaban la tierra en el estado de Guerrero para tener comida a diario en la mesa. Con el tiempo se convirtieron en comerciantes y viajaban por varios estados de la República ofreciendo distintas artesanías, hasta que hace más de 30 años se mudaron a Los Mochis, siguiendo con las ventas, expresó con nostalgia don Artemio Ventura a Línea Directa.
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“Ya nada más eso hago, ya no puedo trabajar, ya no miro bien, ya no tengo fuerza, ya no puedo andar. Trabajé mucho con mis padres, con mi abuelo; yo me crié con mi abuelo, porque a mí siempre me gusta trabajar. Ahora, con esta mercancía, algo le saco, algo le gano y allá en casa no gano nada”, declaró.

Artemio Ventura Tiburcio, quien a sus 95 años se sigue dedicando al comercio | Foto: Blanca Peinado
Don Artemio señaló que no acostumbran a celebrar el Día del Padre que se festeja este 15 de junio, pero siente satisfacción de ver que sus dos hijos son personas de bien, que trabajan honradamente y que lo cuidan; pero él, mientras pueda, seguirá trabajando, aunque no siempre le va bien, pero ofreciendo las bolsas algo gana en el día; en cambio, si se queda en casa, reconoce que no obtendría ningún ingreso.
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Recuerda que antes podía hacer trabajos pesados, pero ahora el tiempo se le vino encima y mermó sus energías. Es normal, dice, porque nació en 1930; son más de nueve décadas de vivir humildemente, pero con dignidad, dando un buen ejemplo a sus hijos y a sus nietos.