Mazatlán, Sinaloa.- A puerta cerrada por la contingencia sanitaria del virus COVID- 19, pero con gran Fe en Dios, la Iglesia con el tradicional Domingo de Ramos inició Semana Santa; tiempo en que se celebra la pasión, crucifixión, muerte y resurrección de Cristo, en Mazatlán.
El Obispo Mario Espinosa Contreras refirió que será una Semana Santa inédita por la pandemia del coronavirus, y lo mejor para detenerlo es quedarse en casa porque es muy contagioso, y por ese motivo, el Triduo Pascual se hará en privado y se transmitirá a través de las redes sociales.
“Ahora se ha presentado este virus, contagioso y debemos pedir a Dios que nos libre de él; y también aprovechar para vivir más en la familia, la reflexión, más la limpieza y especialmente a sus hijos ponganles quehaceres porque es siempre tan favorable el trabajo para que al niño, al muchacho lo enseñen a trabajar, a limpiar, a barrer, a lavar y a pintar”, apuntó.
El jerarca de la Iglesia en el sur del Estado precisó que el siguiente domingo, después de la misa de resurrección, todas las naciones de América Latina y el Caribe se van a consagrar a la Santísima Virgen de Guadalupe para pedir por los enfermos, los médicos y el personal de salud que hoy “lucha” contra el virus del COVID- 19.
“Vamos a consagrar nuestras naciones a la Santísima Virgen de Guadalupe pidiendo por los enfermos de esta pandemia, por los médicos, enfermeras y personal sanitario, pidiendo que nos libre a todos de esta pandemia”
“…entonces, hay que estar preparado para esa consagración el próximo domingo que harás de rodillas ante la Virgen de Guadalupe”, dijo.
El Obispo de la Diócesis de Mazatlán exhortó a la ciudadanía a acatar las recomendaciones del sector Salud; y les pido, ahora más que nunca, quedarse en casa para poder salir adelante de la pandemia del coronavirus.