Sinaloa.– Para Ana y su mamá Silvia, la vida no ha sido fácil en este periodo en que la pandemia afectó a la mayoría de los negocios del país; cuentas que pagar, sostener una familia, sobrevivir a la crisis, las ha llevado diversificarse y a ver las áreas de oportunidad.

Hoy, estas dos mujeres ejemplo en Mazatlán, son constancia de que ver esos puntos en los que se puede avanzar, es la clave para salir adelante y continuar picando piedra, en su caso, cocinando para sostenerse y llevar además de alimento, la certeza de que trabajando todo es posible.
Con una cocina económica que no ha visto ganancias, pero que se mantiene gracias a sus clientes frecuentes, Ana y la señora Silvia muy conocida ya por su sazón, decidieron “endulzar” su vida y la de quienes las rodean, con la preparación, venta y distribución de flan casero.

Y como en casa todo es mejor, ellas organizan su día para cumplir levantar pedidos, preparar el tan delicioso postre y por la tarde, llevarlo a sus clientes.
Hacerlo no ha sido fácil, pero sí posible gracias a que adoptaron todas las medidas de seguridad para evitar contagios por COVID-19 y aun con sana distancia, han hecho posible que sus clientes saboreen un postre que nace en casa, sale de ella y llega con amor y cuidados, a todo aquel que lo necesite.

Recuerda apoyar lo local y el esfuerzo de quienes a diario luchan por salir adelante y superar los retos que la vida y la naturaleza hoy en día nos presentan.