Culiacán, Sinaloa.- A pesar de que son ya 23 años de que los mexicanos cambiamos cada año dos veces el reloj, sigue siendo una molestia ante el descontrol biológico que representa, aunado a que no se refleja en un ahorro en energía eléctrica.
Largos bostezos y rostros apagados se observan en algunos transeúntes, quienes esperan pronto acostumbrarse y dejar de tener sueño todo el día, como lo externaron algunos de los entrevistados sobre el horario de verano.
“Ya estás impuesto al nuevo horario, tardas en adaptarte a este, la verdad en la mañana ahí me andaba aluzando hasta con el teléfono para buscar la ropa, yo la verdad no le miro fin”, expuso una de las entrevistadas.
“Es muy temprano para los niños en la escuela, descontrola a la gente”, señaló una ciudadana.
“Pues es un cambio muy drástico la verdad, porque se amanece más temprano y pues como estamos acostumbradas a que sea más tarde pues entonces sí te descontrolas poquito, pero te acostumbras”, señaló una de las personas a Línea Directa.
Otros, más optimistas, ven que pueden aprovechar más las horas de la tarde, aunque se tengan que levantar “más temprano” para llevar a los niños a la escuela o bien a trabajar.
El horario de verano inició este domingo 7 de abril y termina el 27 de octubre en la mayoría de los estados ya que Sonora y Quintana Roo, así como algunos municipios de Baja California, Nuevo León, Tamaulipas, y Coahuila, aplican un esquema distinto
Este programa se inició en el gobierno de Ernesto Zedillo, en 1996 como una forma de hacer un mejor uso de la luz natural, propiciando ahorros importantes en el consumo de energía eléctrica.
Según las últimas cifras del Fideicomiso para el Ahorro de Energía Eléctrica y de la CFE, en el 2017 se tuvo un ahorro aproximado de mil 311 millones de pesos. Esto se hace tomando en cuenta el costo medio del kilowatt hora, y las horas que según se deja de consumir energía eléctrica.