Sinaloa

11 de septiembre: El día que dejaron su vida por una nueva lejos de la violencia

Habitantes de comunidades serranas de El Rosario pidieron el ‘auxilio’ para trasladarse a un nuevo lugar, por el temor que hay de que la violencia regrese en cualquier momento

El Rosario, Sinaloa.- A partir de este día la vida de 13 familias, de un total de 59 personas, la mayoría niños y niñas, cambiará al salir de los altos de la sierra de Sinaloa, en los límites con Durango, ya que el miedo y la incertidumbre se tornó cada día más denso al pensar cuando regresará la violencia a la zona.

Al llegar a la cabecera municipal de El Rosario, mientras esperaban la alimentación prometida, algunos prefirieron adelantarse a acabar con el hambre con tortilla, aguacate, regional eso sí, y una pizca de sal, para hacer mínima la espera del autobús que los llevaría a una nueva vida, en la capital del estado que los vio nacer y crecer.

“Estuvimos ahí en La Rastra ¿Ustedes son de ahí o de Durango? Somos nativos de acá del estado de Durango, un ranchito que se llama Las Cañas”

“Como treinta años ya ¿Qué los orilló a querer salir de ahí? Si eso, por eso anda uno acá andando, sino allá estuviéramos, tan a gusto que vive uno por allá, pero así como están las cosas no”.

Mientras que los pequeños juegan y corretean por todo el Club de Leones, los adultos se concentran en pensar qué viene para ellos, luego de muchos años de haber llegado a comunidades como La Rastra, Plomosas y Agua Fría, mismas que hoy deciden dejar atrás por la aparente presencia de grupos delictivos que se han adueñado de la sierra.

En el exterior del recinto, una mascota amarrada en un pequeño árbol ‘resguarda’ algunos enseres como parrillas eléctricas, así como las pertenencias guardadas, la mayoría en costales, con lo poco que pudieron salir de los poblados por la prisa y desesperación.

“Nosotros nos venimos porque cayeron los malandros allá, ya no es de ayer, ya es de hace varios días, sí hace dos meses mataron a una mujer y a un hombre allá arriba, por eso nos venimos nosotros”

“Todos, ya no hay ni uno ya se salieron todos porque los malandros llegaron allá, sí de todos los que había, no hay ni uno ya puro malandro malo”

“Nosotros tenemos miedo, sí, por nuestros hijos y por uno porque no respetan”.

Aunque comentaron que la situación violenta ha estado tranquila en las últimas semanas, temen que en algún momento se recrudezca y cobre la vida de más personas, sobre todo de seres queridos como los niños y niñas que hoy tuvieron que dejar sus estudios para iniciar una nueva etapa en un lugar, para muchos desconocido, aunque algunos buscarán a familiares.

Fuente: Línea Directa

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