Australia.- Tras la caída de lo que algunos testigos pensaron eran los restos de un avión siniestrado, los servicios de emergencia se vieron saturados de llamadas de gente alarmada.
Fue la noche de este viernes en Australia cuando el cielo se iluminó por la caída de una bola de fuego.
Un granjero y su novia observaron el rastro de brasas ardientes en el cielo durante unos instantes antes de que este brillo desapareciera.
Él mismo pensó que se pudiera tratar de algún avión derribado.
La Autoridad de Bomberos de Victoria y emergencias fueron inundadas de llamadas de residentes preocupados, pero no era ni un avión, ni una invasión de aliens.
Esta bola de fuego tenía una explicación: eran los restos de un cohete usado para lanzar un satélite ruso en órbita.
El cohete fue lanzado a las 10:31 hora local desde Plesetsk, a unos mil kilómetros al norte de Moscú, según el sitio russianspaceweb.com por lo que la alarma cesó.