Ciudad de México.- ¡Mandibulín! En el Mundial Brasil 2014 se enfrentaban las selecciones de Italia y Uruguay en cuyo partido se vivió una de las actitudes antideportivas más graves en la historia de las copas del mundo.
En dicho encuentro el delantero Luis Suárez se puso la capa de villano al aplicarle un tremendo mordisco al defensor Giorgio Chiellini.
El jugador italiano de inmediato se descubrió su playera mostrándole al árbitro la mordoda que había recibido por parte del charrúa.
Suárez recibió una sanción de ocho partidos.