Los Mochis, Sin.- Horacio Llamas Grey fue el primer jugador mexicano en la NBA, esto con los Suns de Phoenix durante 1996, y aunque su paso no fue tan consistente en el mejor basquetbol del mundo, su nombre quedó grabado en la historia del baloncesto nacional.
Además, en la memoria del sinaloense, quedó la anécdota de su última experiencia en la NBA, siendo con Michael Jordan.
Según reportaje de Mediotiempo.com, el nacido en El Rosario, Sinaloa, tuvo una corta pero inolvidable historia junto al legendario jugador de los Bulls de Chicago, en la última parte de la carrera del icónico número 23.
La experiencia que marcó a Horacio Llamas ocurrió en la pretemporada del 2001, cuando el mexicano fue invitado a la pretemporada de los Wizards de Washington, equipo con el que Jordan retornaba a jugar luego de dos retiros.
A propósito del exitoso documental The Last Dance, Llamas dijo a ESPN que: “mi última jugada en la NBA fue un pase de Jordan para hacer un triple y ganar el partido”, pero aclarando que no fue oficial, sino más bien, de pretemporada.
“Todos vemos a Jordan como alguien inalcanzable, es el mejor del mundo. Es una persona muy sencilla, llegábamos juntos a los entrenamientos y platicaba conmigo, un tipo competitivo que te ayudaba”, contó en 2012 para VivaBasquet.
“Jugamos un interescuadras y yo estaba en su equipo, faltaban ocho segundos y perdíamos por uno o dos puntos. La jugada estaba diseñada para él, lo marcaba Bryon Russell y a mí me tenía Christian Laettner; Jordan botó el balón y todos fueron sobre él, al brincar como si fuera a tirar me ve y me pasa el balón, hago el tiro de tres y anoto. Con eso ganamos el partido”.
Después, el jugador azteca relató que Jordan lo felicitó y le gritaba: este es el hombre, por eso juegas conmigo”, rememoró.
Horacio Llamas de 2 metros con 11 centímetros de estarura, jugó 2 temporadas de NBA con un total de 28 partidos y 2 de ellos como titular con los Suns. Actualmente tiene 46 años de edad.
Antes de ser contratado por Phoenix, Llamas dijo haber estado en las prácticas de los Hawks de Atlanta, en donde le tocó un partido ante los Bulls de Chicago de Jordan, y aunque el rosarense no jugó, su sueño era “pasar por un lado de Michael Jordan”.