Culiacán, Sin.- Por un adeudo superior a los 260 mil pesos por la hospitalización de su yerno que falleció este sábado por COVID en el Hospital Civil, les retuvieron el cuerpo por varias horas hasta que hicieron una vaquita con la cooperación de familiares, amigos y el patrón de la víctima, declaró Francisco Javier Beltrán Coronel.
En denuncia a Línea Directa acusó que en Sinaloa lucran con la pandemia pues no hay respuesta hacia quienes se contagian cuando se trata de un problema de salud pública de la cual su yerno fue afectado y con tan solo 36 años perdió la vida, un hombre sano que ni gripa le dada.
“Ahorita el gobierno, la Secretaría de Salud y el hospital lucran con la pandemia de modo de que es una forma exagerada, exagerada, literalmente el que no tiene dinero se jode, el gobierno dejó a la deriva a todos los infectados”, afirmó.
Detalló que desde el 24 de abril Edxon Daniel Espinoza se empezó a sentir mal, acudió al Seguro Social y se negaron a ingresarlo, él llamó la línea COVID y le dieron la indicación de que se hiciera la prueba y que estarían dándole seguimiento y hasta este domingo no había ninguna llamada de la Secretaría de Salud.
Expresó que el 25 de abril que se empezó a tener complicaciones para respirar lo llevaron al Hospital Civil porque es un nosocomio COVID, pero nunca imaginaron que no habría ningún apoyo del gobierno y que pagarían de 12 mil a 15 mil pesos diarios en medicamentos, más la suma de 260 mil pesos por el tiempo que estuvo internado.
“Él personalmente cuando lo regresaron del Seguro Social que no lo quisieron atender porque no llevaba temperatura, mi yerno iba con dolencia de pecho, dolor de cuerpo, diarrea, incluso y le dieron que se regresara, que no tenía temperatura, el habló al COVID, le dieron un número de folio, que traía todo los síntomas y que se fuera hacer la prueba”, explicó.
Exhortó al gobernador Quirino Ordaz a que sea él quien le dé una explicación porque se abandona a los que se contagian del coronavirus, porqué los cobros son exorbitantes.
Lamentó que por esta enfermedad hayan quedado en la orfandad un niño de seis años y medio y una niña de tres años.